La provincia de San Luis, con más de 10 mil contagios y 121 fallecidos, se enfrenta a los peores números desde el comienzo de la pandemia. Naschel es una de las localidades más afectadas por el coronavirus pero los vecinos rechazan hacerse el hisopado.
El lunes, el gobernador Alberto Rodríguez Saá anunció que iban a llegar a los 10.000 casos positivos, número que se superó el martes, y pidió a los vecinos de la localidad de Naschel que “se dejen cuidar” y participen de las campañas de testeos masivos que realiza la provincia.
La localidad del Naschel, ubicada a 110 kilómetros al norte de la capital, ha sido reacia a los testeos masivos, por lo que el intendente Marcos Bertola confirmó a Télam que se han hecho todos los esfuerzos por informar y convencer a los ciudadanos. “Pero no hemos tenido el resultado esperado, los vecinos no se quieren hisopar”, expresó.
“Tenemos que tener miedo a no saber si estamos contagiados, si por temor no me hisopo y fuera un paciente asintomático, mucho más grave sería el daño porque repartiría el virus a mi familia, amigos, comunidad. El miedo, más que al resultado o al hisopado, debe ser a desconocer nuestro estado de salud”, dijo Gabriel Moyano, referente COVID-19 para Medicina del Interior del gobierno puntano.
Un grupo de especialistas del Gobierno Nacional visitó la provincia hace una semana para planificar estrategias locales, informó la agencia Télam.

