El empleado de la funeraria que se había sacado una foto con el cajón de Maradona era buscado por la Justicia y finalmente se presentó en una comisaría este sábado 28.
Una vez en la comisaría, al hombre le tomaron los datos filiatorios y teléfonos de contacto, tal cual se dispuso desde la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas Nº 25, a cargo del doctor Roberto Maragliano. Tras ello, se retiró a su casa.
Luego de la viralización de la foto y las denuncias, la Justicia había allanado las funerarias que participaron del servicio de sepelio para dar con Molina, el empleado que había sido “escrachado”.
Molina trabajaba cumpliendo funciones de seguridad y traslado en la funeraria que se encargó del sepelio de Diego Maradona. La situación de Molina incluso se agravó este viernes cuando trascendió una segunda foto de Molina con el cuerpo de Maradona, esta vez mostrándolo con mayor exposición al cadáver, lo que dio paso a las actuaciones judiciales en procura de determinar como se produjo esa repudiable situación.

