A través del procedimiento de juicio abreviado, la justicia santarroseña dictó dos sentencias con prisión efectiva por los delitos de robo simple y hurto agravado. En ambos casos los imputados tenían antecedentes registrables por condenas previas y por ello se le unificaron las penas.
En una causa, la jueza de control, María Florencia Maza, condenó a Emanuel López Fernández a dos meses de prisión por ser autor del delito de robo simple en dos oportunidades en concurso real entre sí, y le unificó esa sanción con otra de cuatro meses en suspenso –revocándole esa condicionalidad– en una pena única de cuatro meses de prisión de cumplimiento efectivo.
Además la magistrada, por el acuerdo de partes, dispuso que cumpla la pena bajo la modalidad de semidetención con prisión nocturna en la alcaidía local, permaneciendo allí de 21 a 6, debiendo “respetar las normas disciplinarias” del lugar, “continuar, en la medida de lo posible, su actividad laboral durante la vida libre” y abstenerse absolutamente de ingerir bebidas alcohólicas o de consumir estupefacientes.
Moto
Con las pruebas reunidas por la fiscal se acreditó que el 2 de abril de 2016, a la noche, tras forzar la puerta trasera de una vivienda ubicada en la calle Raúl B. Díaz, López Fernández se apoderó ilegalmente de una moto Yamaha de 160 c.c. –que se encontraba con la llave colocada dentro del inmueble–, un televisor de 32 pulgadas, un monitor de 19 pulgadas, 17.000 pesos, un auto de colección a radio control, una cepilladora, una caladora, una caña de pescar, una caja de herramientas, un cuchillo, un par de botines, un conjunto de campera y pantalón de neoprene y un atornillador a batería.
El otro hecho lo cometió un mes después, el 2 de junio a la tarde, cuando el acusado –junto a otra persona que aún no fue identificada– “tomaron del cuello y agredieron físicamente, mediante patadas y golpes de puños” a un joven de 18 años para sustraerle una campera con capucha, una billetera –portaba el documento de identidad, un carné universitario, la tarje del colectivo y 680 pesos–, un celular, una mochila con medicamentos varios, una calculadora científica y una cartuchera, entre otros objetos. Ese episodio ocurrió en Perú entre José Ingenieros y Delfín Gallo. Entre otras pruebas, se contó con filmaciones.
El abreviado fue convenido entre el fiscal Carlos Ordas, el defensor oficial Pablo De Biasi y el propio imputado, un albañil de 20 años. Uno de los damnificados dio su consentimiento al acuerdo, mientras que el otro no pudo ser localizado ni siquiera en el celular que brindó al momento de la denuncia.
Maza, al fijar la pena –y no pudiendo imponer una mayor al pedido del Ministerio Público Fiscal por tratarse de un abreviado–, consideró como “razonable” la modalidad de semidetención nocturna “teniendo en cuenta el tiempo transcurrido entre los hechos y la sentencia, y máxime que tiene una hija de tres años –que vive con él y su pareja en una casa que alquilan con el producto de su trabajo–“ y que se desempeña como albañil, “teniendo trabajo con regularidad y encontrándose en la actualidad realizando tareas de revestimiento en un local céntrico”.
Anteriormente, López Fernández había sido condenado a cuatro meses en suspenso por resistencia a la autoridad y daño simple, ya que el 4 de octubre del año pasado, mientras caminaba junto a dos personas, personal policial los interceptó para identificarlos, “debido a que sus características se asemejaban a los autores de un hecho ilícito acontecido momentos previos” y reaccionó insultando, arrojando piedras contra un patrullero e intentando escaparse.
Bicicleta
En el segundo expediente, el juez de control, Carlos Matías Chapalcaz, condenó a Rubén Alberto Larroque (35 años, jornalero) a un año de prisión efectiva por ser autor de hurto agravado y le unificó esa pena con otra anterior en una pena única de un año de cumplimiento efectivo.
Hace poco más de un mes, el 25 de mayo, ya había sido condenado a 15 días de prisión efectiva por robo simple, en grado de tentativa, porque ingresó a una casa de la calle Victorica y cuando estaba apoderándose de un televisor fue sorprendido por la dueña, dejando el aparato en el piso y fugándose.
El juicio abreviado fue acordado entre la fiscal Leticia Andrea Pordomingo, el defensor oficial Pablo Andrés De Biasi y el acusado. Así, se probó que el 25 de junio pasado, a la noche, Larroque sustrajo –sin ejercer fuerza ni violencia– una bicicleta rodado 26 de un bicicletero ubicado en la puerta de un supermercado de la calle Luro.

