Un hombre fue detenido por un abuso sexual y, luego de cruzar datos genéticos, se pudo determinar que había cometido otra violación.
Se utilizó una muestra de ADN que se había obtenido en aquel primer hecho, cotejada con las muestras en el Registro de Procedimiento y Notificación de Antecedentes de Condenados por Delitos contra la Integridad Sexual (RACIS). El involucrado fue condenado a 6 años de prisión.
En abril del año pasado, un hombre mediante la fuerza y con golpes, abusó de una mujer. Posteriormente, se retiró del lugar sustrayéndole la cartera, sin que la víctima pudiera conocer la identidad del agresor.
Una vez que la joven efectuó la denuncia, se inició la investigación en la cual se obtuvieron muestras genéticas a partir de un hisopado que se le realizó a la damnificada. A través de este procedimiento se obtuvo un perfil de ADN de un individuo.
Frente a esta situación, y pese a que se contaba con un perfil genético del agresor, la causa quedó paralizada ya que no se conocía la identidad.
Meses después se recibió otra denuncia sobre un hombre que entró por la fuerza a la casa de una mujer y la abusó. Ésta intentó defenderse golpeándolo con un fierro, pero el agresor logró quitárselo y les provocó importantes heridas a la víctima y al hijo de ella. Debido a este hecho, se le impuso una pena dos años de prisión por lesiones e intento de abuso. Asimismo se lo ingresó en el Registro de Procedimiento y Notificación de Antecedentes de Condenados por Delitos contra la Integridad Sexual (RACIS).
A raíz de esta situación, el Fiscal encontró similitudes en cuanto a patrones y modos de realización del modus operandi del posible imputado. De esta manera, solicitó al cuerpo del Laboratorio de Genética Forense que se cotejaran las muestras del primer hecho con el perfil de ADN que se había obtenido del imputado condenado en el segundo de los casos y que ya se encontraba registrado en el RACIS.
«Esta comparación arrojó resultados positivos, ya que el perfil de ADN que se encontró en la víctima era de ese mismo hombre», se informó en un comunicado desde el área de la Fiscalía. «La investigación se reabrió y se realizaran algunas diligencias, entre las cuales se llevó a cabo una rueda de reconocimiento, donde la víctima pudo identificar a su agresor sexual. Todo esto dio por probado la existencia de los hechos y la participación del imputado en la causa por abuso sexual que se había iniciado en abril».
Finalmente se condenó al imputado como autor del delito de abuso sexual con acceso carnal con violencia y amenazas en concurso real con robo simple a la pena de seis años de prisión sin costas.
El RACIS es una base de datos de condenados por causas contra la integridad sexual, con una condena de prisión o reincidente. Se basa en los delitos que se encuentran detallados entre los artículos 119 a 130 del Código Penal. Una vez que se ingresa a una persona en el registro, no podrán ocupar cargos laborales donde sus servicios estén relacionados con niños, niñas y/o adolescentes.


