La calle Teófilo de la Colina, cada vez que llueve, está intransitable. “Parece un río”, dijo Juan, un vecino, a Diario Textual.
“El problema ocurre puntualmente en la porción no asfaltada, entre las calles Doering y avenida Palacios. Cada vez que llueve esta calle se transforma en un río, literalmente”, dijo.
“Tal vez, al hacer pública esta situación, podemos encontrar una solución a este tema”, finalizó.

