La Justicia Federal resolvió dejar sin efecto la cautelar de la Justicia porteña a favor de clases presenciales en la Ciudad de Buenos Aires. El juez de primera en lo contencioso administrativo Esteban Furnari declaró la incompetencia de la Justicia porteña, hizo lugar al planteo de inhibitoria presentado por el Gobierno y ordenó remitir todas las causas a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Furnori dispuso que la causa se remita a la Corte Suprema, “haciéndose saber a la Sala IV de la Cámara de Apelaciones y al Juzgado 1 de aquel fuero -según corresponda- que deberán instrumentar la remisión ordenada”.
En la misma resolución, el juez que había sido sorteado ante la demanda presentada ayer a la mañana por la Procuración del Tesoro, dejó sin efecto la resolución cautelar dictada el domingo por la Sala IV de la Cámara en lo Contencioso Administrativo de la Ciudad.
Ayer, la Corte Suprema de Justicia aceptó su competencia originaria en el caso ante la acción declarativa de certeza presentada por el gobierno porteño y le corrió traslado al gobierno nacional para que conteste y aporte pruebas.


