El extitular de la Cámara de la Construcción, Carlos Wagner, estuvo durante más de cuatro horas en el quinto piso de Comodoro Py reunido con el fiscal Stornelli, quien finalmente aceptó su pedido de convertirse en el nuevo imputado colaborador. Está apuntado como partícipe necesario de la asociación ilícita que movió, según la Justicia, cerca de 200 millones de dólares en sobornos durante diez años.
El dueño de la constructora Esuco comenzó a negociar el jueves con las autoridades judiciales para sumarse a la lista de los «arrepentidos» en este expediente.
El empresariado de la construcción y del sector energético aún sigue conmocionado por la causa que investiga un entramado de coimas millonarias que los tiene como principales aportantes de los fondos ilegales, según la Justicia.
En una semana 23 empresas quedaron investigadas en el expediente por asociación ilícita y la AFIP, según fuentes judiciales, inició una investigación por presunta evasión fiscal y lavado de activos.
Si el juez Claudio Bonadio homologa ese acuerdo, Wagner será el sexto ejecutivo investigado por asociación ilícita que se acoge al régimen del imputado colaborador. Este viernes llegó a los Tribunales de Comodoro Py trasladado desde el Penal de Ezeiza donde se encuentra desde hace algunos días junto a otros empresarios detenidos en este expediente de las coimas.
La declaración del dueño de Esuco se integrará al expediente que se inició con los cuadernos de Oscar Centeno, ex chofer de Roberto Baratta, quien registró los movimientos de “fondos ilegales”, que para la Justicia podrían ascender a 200 millones de dólares. Allí, Wagner está imputado como partícipe necesario de la asociación ilícita.


