Treparon al lugar como sombras y luego lo conquistaron. Por dos días, un grupo de usuarios/as y talleristas del Servicio de Salud Mental del hospital Gobernador Centeno de General Pico se adueñó de los médanos de Toay y dejó con aplausos y una foto la sensación de saber que hay en La Pampa personas que trabajan con responsabilidad, sin perder la calidez humana, en un área de nuestra salud cargada con demasiados prejuicios sociales.
Primero llegó una silla, después una mesa, luego un sofá, un velador, y atrás de cada elemento, el grupo, cargado con tantas expectativas, como de compromiso, y de demostrarse que todos pueden y rebatir esa viaje frase atribuida al científico Albert Einstein: “Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio…”.
Ah, antes que todos, llegó Carlos Alberto, un usuario del servicio, con Ana Capri en brazos y la sentó en el sillón. Desde ahí, Ana Capri, su monita, no se perdió nada de la filmación.
“Yo quiero actuar. A mí me dicen y estoy listo”, se propone Matías, pensando en un próximo cortometraje. Los límites del esfuerzo y la alegría de hacer lo que a uno le gusta no existe. Como cuando dijeron: “Hay que subir el grupo electrógeno por esa montaña para poder filmar una escena con un soplador eléctrico que simule viento..” y allá fueron cinco, seis, quienes eran actores / extras / colaboradores / y los nada que ver pero ayudaron con la película.
Fueron dos días de viajes y trabajos intensos, de un grupo con una corta pero válida experiencia: ya hicieron y presentaron “El Intenso”, un cortometraje sobre vida y obra del poeta pampeano Juan Carlos Bustriazo Ortiz. Una particularidad de esta ocasión es que participaron por primera vez, como invitados, algunos usuarios del hospital Lucio Molas con su profesora de teatro.
“Mejor no hablar de ciertas cosas”, es el título del nuevo desafío que los llevó a escalar los médanos de Toay, entre el ruido de motos y cuatriciclos, con todo el equipo de filmación: sillas, mesa, sofá, vajilla antigua, un grupo electrógeno y una bañera “muy pesada” fueron los elementos atípicos que modificaron, por unas horas, el paisaje de tierra y caldenes, en el monte pampeano.
Cristina ya dijo que va a escribir una nota para la revista A Mente Abierta y va a poner todos los nombres de los que participaron en esta “hazaña” cinematógrafica. Si, para los tiempos que transcurren, todo este esfuerzo colectivo merece calificarse de hazaña, porque se basa en un trabajo serio y responsable de las/os talleristas del Servicio de Salud Mental del Centeno, quienes en base a la autogestión y contar con diversos apoyos lograron ganarse un lugar a nivel nacional con la participación inclusiva de todos los usuarios de ese servicio.
Paula Gurini y Raúl Girotti son los que dirigen, si es que alguien dirige a este grupo, las órdenes de filmación, la repetición de escenas, los cambios de locación y las felicitaciones ante cada imagen grabada. A lo lejos, se escucha a Maxi, fuera de escena y de todo, interpretar un tema, muy gesticulado, de los Rolling Stones o Freddie Mercury, o algo así.
Las escenas se suceden, los objetos se mueven y los caldenes miran, tratando de entender de que se trata y finalmente, en el cierre entre aplausos y fotos, se escucha la risa inconfundible de Ana Capri, en brazos de Carlos Alberto.
“¿Esto va a salir en Netflix?” se pregunta el pequeño rey, el actor más joven de la película. “Puede ser…”, le respondieron varios… El mejor final: esperar hasta octubre, en el día de la Salud Mental, cuando el nuevo cortometraje sea estrenado en General Pico. Ana Capri no se lo va a perder.
Agradecimientos
La placa de agradecimientos a esta gesta cinematográfica dirá: Raúl Girotti; Paula Gurini; Yanina Rodríguez; Andrea Talone Río; Paula Vicens; Carlos Alberto Díaz; Sergio Faure; Gustavo Fabián Allais; Natalia Soledad Arancibia; Maria Elisa Cardinali; Matías Berdaxagar; Luciana Serrano; María Cristina Funes; Matías Héctor Gutiérrez; Maximiliano Martínez; Bautista Coscarello Weigel; Celia Alfaro; Pablo Cuello; Florencia Natalí; Matías Rainone; María Cristina Guagliani, Ricardo, Raúl y Carlos (Hospital Lucio Molas); don Julián Herrero; Roberto Alba; Luciano Alba; Alan Horen; Municipalidad de Toay; y Subsecretaría de Salud Mental y Adicciones del Gobierno de La Pampa.

