La Subsecretaría de Ambiente de La Pampa postergó la audiencia pública para debatir sobre el impacto ambiental de la planta de biomasa que se pretende construir en el pueblo de Lonquimay.
La decisión se tomó luego del pedido de diputados opositores de la UCR. “Si bien el procedimiento fue realizado conforme a derecho, se merituó que un mayor involucramiento de todos los sectores potenciará un mejor análisis del proyecto y clarificará los enormes beneficios ambientales que conlleva. Por este motivo, y a pesar de haberse registrado casi cincuenta inscripciones para participar de la audiencia pública, se resolvió postergar la fecha prevista para mañana en Lonquimay, ante el pedido formulado por diputados provinciales de la oposición”, informó el Gobierno.
Con esta planta, se pretende generar energía a partir de los residuos que se generan en las localidades del centro de la provincia.
“El principal objetivo es evitar la prosecución de un manejo dificultoso de los residuos urbanos y avanzar en una solución ambientalmente sustentable y, al mismo tiempo, reconvertir un pasivo ambiental en energía alternativa”, se informó.
Para avanzar en la concreción del proyecto se requirió el financiamiento internacional, que, tal como lo establece la normativa provincial, demanda la realización de una audiencia pública que garantice la participación ciudadana en el proceso.
La evaluación de impacto ambiental de la planta de energía a partir del manejo de la fracción de rechazo de los residuos sólidos urbanos se sustentó jurídicamente en la Ley 1914 y su decreto reglamentario que se encontraban vigentes al momento de la presentación de la iniciativa.
“Desde el inicio del proyecto, algunos sectores políticos del ámbito provincial, han planteado múltiples objeciones al mismo que, como se dijo anteriormente, solo busca resolver un problema que aqueja a todos los municipios pampeanos, como es la gestión de los residuos sólidos urbanos”, recordó el Gobierno.
En primer término se objetó la localización geográfica en el territorio y se resolvió trasladarlo a Lonquimay. Ahora se cuestionaron los procedimientos de difusión de la información que desembocaría en la audiencia pública, por lo que se ha requerido más tiempo para estudiar el proyecto en profundidad.
En el Gobierno aseguraron que la información requerida es pública desde el pasado 22 de julio. “A pesar de lo cual y con el espíritu de permitir el más amplio y serio debate sobre esta política pública, la subsecretaría de Ambiente decidió postergar la realización de la audiencia pública prevista para mañana martes 9 de agosto en Lonquimay”, comunicó.
“Si bien el plazo de publicidad de la información necesaria para la realización de la Audiencia Pública es el previsto por el marco legal que las regula, se resolvió ampliar ese plazo para que los sectores comprometidos con el medio ambiente puedan informarse acabadamente sobre el proyecto y formular los aportes que consideren necesarios”, finalizó.


