El oficialismo logró hoy darle media sanción en la Cámara de Diputados al proyecto que elimina la cuarta categoría del Impuesto a las Ganancias y crea el nuevo régimen de Mayores Ingresos para quienes cobran más de 15 salarios mínimos, actualmente $1.770.000. El Frente de Todos contó con el apoyo de parte del interbloque Federal, Provincias Unidas, la izquierda y los libertarios de Javier Milei. Juntos por el Cambio votó en contra y calificó la medida como “electoralista e irresponsable”.
La votación concluyó con 135 positivos, 103 negativos y ninguna abstención.
La sesión especial convocada por el oficialismo comenzó a las 13.13, cuando el bloque liderado por Germán Martínez consiguió reunir el quórum con el acompañamiento de diputados de la oposición.
Los diputados del bloque del Frente de Todos (Unión por la Patria) hicieron hincapié en el beneficio que representa para ese grupo de trabajadores de altos ingresos que estaba alcanzados y chicanearon a los de JxC por haber presentado proyectos sobre el tema en el pasado y no haber avanzando con el tema cuando fueron oficialismo.
El frente opositor, por su parte, calificó la medida de Massa de “electoralista”, y la mayoría de los expositores de la bancada señalaron que llevará a más desequilibrio económico y estimaron que incluso podría desembocar en una hiperinflación.
El proyecto de ley de reforma del Impuesto a las Ganancias apunta a que los cambios puedan implementarse a partir del 2024 y, entre otras cuestiones, busca la eliminación de la cuarta categoría del gravamen y la creación, en reemplazo, de un impuesto cedular que fija el pago del tributo únicamente para los ingresos superiores a 15 salarios mínimos mensuales, que hoy representan más de $1.770.000, pero llegaría a $2.000.000 con el ajuste que se debatirá la semana próxima en la reunión del Consejo del Salario.
Ese nuevo gravamen tendrá una alícuota progresiva sobre el excedente, que va de 27% a 35%, y que se actualizará con el valor del salario mínimo dos veces por año. Así, sólo pagarán Ganancias 88.000 contribuyentes, menos del 1% del total de las remuneraciones, jubilaciones y pensiones, de acuerdo con los cálculos oficiales.
El proyecto no incluye a cargos de alta responsabilidad en empresas, como directores de sociedades anónimas, CEOs, gerentes y subgerentes. También se excluyen las pensiones de privilegio y funcionarios políticos. Para los empleados en relación de dependencia, jubilados y pensionados que vivan en las provincias de La Pampa, Río Negro, Chubut, Neuquén, Santa Cruz, Tierra del Fuego y el partido bonaerense de Patagones, habrá un tratamiento especial.
El oficialismo tenía el quórum asegurado desde la semana pasada gracias a la fractura del interbloque Federal (Alejandro “Topo” Rodríguez, Natalia De la Sota y Graciela Camaño votaron a favor) y al apoyo de Provincias Unidas y el Frente de Izquierda. Sin embargo, sorpresivamente también bajaron al recinto el gobernador electo de Santa Cruz, Claudio Vidal, su compañero de bloque Felipe Álvarez, el gobernador electo de Neuquén, Rolando Figueroa y cuatro diputados de Evolución, Emiliano Yacobitti, Marcela Antola; Gabriela Brower y Danya Tavela.
Carlos Heller, como miembro informante del proyecto oficialista, fue el primero en hacer uso de la palabra y detalló que la reforma significa “una mejora del poder adquisitivo del 21%”. En ese sentido, aseguró que “se trata de una herramienta altamente progresiva y dinamizadora del mercado interno”.
Por otro lado, desestimó las críticas que hizo la oposición durante las últimas semanas relacionadas con la intencionalidad electoral del proyecto. “Hemos escuchado que esta era una medida electoralista. ¿Qué quiere decir? ¿Que es buena para la gente? Enhorabuena”, dijo, y recordó que en Argentina hay elecciones cada dos años, por lo que “bajo esa óptica casi todas las medidas serían electoralistas”.


