El diputado nacional Miguel Ángel Pichetto (Hacemos Coalición Federal) calificó al proyecto de ley Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos que impulsa el Gobierno de Javier Milei como un “mamotreto”, planteó que “el criterio de privatización de los 90” de las empresas públicas es «viejo” y propuso que, antes de privatizar, es mejor avanzar en sistemas de empresas mixtas.
“El presidente Milei tiene que elaborar un diálogo razonable e inteligente con el Congreso, no contra el Congreso”, sostuvo el presidente del bloque Hacemos Coalición Federal en declaraciones a la emisora AM 750, donde consideró que “la mega ley es un mamotreto”.
“Hay una delegación muy fuerte en la cual el Congreso perdería también significado y el rol que se necesita dentro de un estado democrático. El Congreso está para discutir. La Ley, como toda Ley, puede tener reformas, para eso está el Congreso. De lo contrario, entreguemos la llave del despacho y vayámonos”, advirtió.
“No se debe permitir un esquema de poner el Congreso de rodillas porque eso va a ser negativo y va a provocar reacciones no convenientes para la República Argentina y para el Gobierno, dijo el peronista no kirchnerista que fue candidato a vicepresidente de Mauricio Macri en 2019.
“El camino es el camino del diálogo y el de los acuerdos”, enfatizó Pichetto, quien además criticó que el presidente “pide una delegación de poderes por un período demasiado extenso”.
Además, se refirió al capítulo que plantea la privatización de todas las empresas del Estado como Aerolíneas Argentinas, YPF o los medios públicos Televisión Pública, Radio Nacional y la agencia de noticias Télam. “El criterio de privatización de los ’90 es viejo. Antes de privatizar es mejor avanzar en sistemas de empresas mixtas”, dijo.
En tanto, se mostró favorable a una reforma laboral. “Argentina necesita un régimen laboral más moderno porque estamos anclados en leyes que son del año ‘74”, dijo.
“Hay margen para debatir la reforma laboral que se plantea”, dijo el diputado peronista enfrentado al kirchnerismo. “Hay que adaptar las normas a los procesos históricos que vive el país y el mundo”.


