El gobernador Sergio Ziliotto promulgó, a horas de sancionarse, los nuevos cambios a la alícuota de ingresos brutos para los bancos: el Banco Nación y el resto de las entidades financieras privados volverán a pagar, en vez del 15,47%, el 9,1%, en tanto que el Banco de La Pampa sufrirá una suba que lo lleva al 20% (hasta el 31 de diciembre). Las modificaciones fueron publicadas en la noche de este mismo jueves en el Boletín Oficial. A partir de esta decisión, el Gobierno de Javier Milei confirmó que el Banco Nación (BNA) finalmente no cerrará las 9 sucursales que tiene en la provincia. El anuncio lo hizo Martín Matzkin, el pampeano que tiene el cargo de subsecretario de Programación Federal y Articulación Legislativa del Ministerio de Seguridad de Nación, poco después de que La Pampa decidiera retrotraer la alícuota del impuesto de ingresos brutos al Nación y a otros bancos privados.
Este jueves por la mañana, la Legislatura pampeana aprobó en sesión especial, por mayoría, el proyecto de ley para retrotraer la alícuota de ingresos brutos.
En tanto, la UCR y Comunidad Organizada, con la adhesión del PRO, presentaron otro proyecto para pedir directamente la eliminación de la suba de ingresos brutos para todos los bancos, públicos y privados. Finalmente el peronismo logró aprobar el proyecto de Ziliotto.
Tanto las autoridades provinciales como el gremio de la Asociación Bancaria coincidieron en que ahora el Nación no tiene argumentos para avanzar con los cierres anunciados y deberían dejar sin efecto las medidas.
Qué dijeron los libertarios
El Gobierno de Javier Milei confirmó este jueves que el Banco Nación (BNA) finalmente no cerrará las 9 sucursales que tiene en la provincia. El anuncio lo hizo Martín Matzkin, el pampeano que tiene el cargo de subsecretario de Programación Federal y Articulación Legislativa del Ministerio de Seguridad de Nación, poco después de que La Pampa decidiera retrotraer la alícuota del impuesto de ingresos brutos al Nación y a otros bancos privados.
En el peronismo e incluso la UCR y hasta el PRO había ciertas dudas de que el Banco Nación diera marcha atrás. Pero Matzkin -quien ha pasado desde el peronismo al PRO y ahora está en el Gobierno de La Libertad Avanza, bajo el ala de Patricia Bullrich- lo confirmó por las redes sociales. “Valoramos la decisión del gobierno de La Pampa de retrotraer el aumento del impuesto a los Ingresos Brutos, lo que permitirá que las sucursales del Banco Nación permanezcan abiertas en nuestra provincia”, escribió. “La presencia de la entidad es clave para toda la actividad productiva pampeana, tal como lo vienen manifestando con fuerza los sectores del comercio, la industria y el agro”.
Matzkin, un operador todo terreno, viene ganando espacio en el Gobierno libertario. En este conflicto, fue uno de los principales contactos de los legisladores nacionales de la UCR y del PRO con la conducción del Banco Nación.
Recientemente, a raíz de la suba de ingresos brutos, el Banco Nación había anunciado el cierre de la Gerencia Zonal y de las sucursales de Bernasconi, Colonia Barón, Eduardo Castex, General Acha, Guatraché, Ingeniero Luiggi, Intendente Alvear, Victorica y Winifreda. De esta manera, solo quedarían abiertas Santa Rosa, General Pico, Realicó, Macachín y Quemú Quemú.
La situación había puesto en alerta a entre 80 a 90 empleados, de los 202 trabajadores del Nación en La Pampa.
Las discusiones en la Legislatura
En el inicio de la sesión, el diputado Carlos Maximiliano Aliaga (Comunidad Organizada) avisó que él y su compañera de bloque Sandra Fonseca se iban a retirar de la sesión en disconformidad con la suba de ingresos brutos al Banco de La Pampa para compensar lo que el Banco Nación y el resto de la banca privada dejará de aportar. “Es un regalito cargarle a todos los pampeanos un 20% en un crédito. De cada 100 pesos que cobre el BLP de interés, 20 pesos van a ser para el fisco provincial”, dijo.
Pidió que el proyecto pase a comisión para ser discutido por todos los sectores. “No vaya a ser que por aumentar en forma desmedida los impuestos al BLP tengamos que ir a abrazarlo como lo hicimos con el Nación. El aumento de ingresos brutos al Banco Pampa va a destruir y le dará el certificado de defunción”, dijo y se retiró del recinto.
Luego tomó la palabra el miembro informante de la UCR, Hipólito Altolaguirre. Pidió directamente la derogación de la suba de ingresos brutos a los bancos.
“¿Saben quién va a absorber el aumento de ingresos brutos al Banco Pampa? El que tiene un crédito, el que cobra un sueldo, el que tiene paquetes. Perjudica a ellos y a los accionistas privados”, alertó.
“Parece que al BLP se le puede hacer cualquier cosa. La plata no se regala, no la fabrica el cajero automático. Sale del bolsillo de los clientes. Por eso hemos pedido la derogación porque, como dijimos en campaña, no vamos a acompañar el aumento de impuestos. Si hay una irresponsabilidad en el manejo del Estado, hay que ajustar los gastos innecesarios. Y no he visto que desde el Estado provincial hagan nada de eso”, criticó.
“No vaya a ser que de acá a unos meses haya que votar una ley para salvar al Banco de La Pampa”, advirtió.
La informante de la bancada peronista fue María Luz Alonso. “Parece que estamos casi saqueando al BLP y no es así. Esta no es una novela que comenzó ahora, sino el 5 de marzo cuando el Poder Ejecutivo provincial envió un aporte extraordinario mucho más abarcativo que el que estamos tratando. Recién el 27 de julio tuvimos la primera sesión, donde no hubo cuórum”, recordó.
“Estamos ante un derrotero extorsivo por parte del Gobierno nacional y la banca pública nacional. Ni siquiera los bancos privados se animaron a tanto. Incluso vimos la celebración y el regocijo del dos veces fundidor de nuestro país, el ministro de Economía Luis Caputo, por el cierre de sucursales del Banco Nación”, dijo.
“La sábana está corta, estamos sufriendo una discriminación fabulosa del gobierno nacional. No es capricho pedir un esfuerzo al sistema financiero, que ha tenido ganancias extraordinarias. Solo en el primer semestre ganaron 6,1 billones de pesos”, reveló.
“La solidaridad es la base del crecimiento de nuestra provincia y debemos salir entre todos de forma colectiva. Trabajaremos todos para que ningún pampeano ni pampeana tenga necesidades”, agregó.
Enrique Juan, del PRO, reclamó “no más impuestos” y pidió que el Gobierno provincial termine con el “discurso altanero y desafiante que se refugia en una nueva suba de ingresos brutos” al BLP. “Este costo se trasladará a los pampeanos. El Gobierno provincial aumenta un impuesto sobre su propia banca y recauda en una burda maniobra para disminuir su patrimonio, que no es del gobierno, sino de los 300 mil pampeanos”, dijo.
“Este cambio de reglas de juego frena inversiones, el desarrollo y crecimiento de todos los habitantes. Hay una falta de políticas de desarrollo coherente que genera un desorden colosal en las estructuras de negocios de quienes intenten producir”, dijo.
“Nuestra provincia se va a convertir en un polo que aleja las inversiones. Y vuelvo a repetir: estas consecuencias las vamos a pagar todos los pampeanos”, agregó.
El presidente de bloque del Frejupa, Espartaco Marín también habló. “El argumento del cierre de sucursales es político, no solo por represalia y extorsión a los pampeanos y pampeanas, sino también es extorsivo al comportamiento político de la provincia frente a este gobierno nacional”.
“Pretenden aleccionarnos políticamente y pretenden privatizar y rifar a la banca pública”, sostuvo.
“Ahora el Banco Nación ya no tiene más excusas para cerrar las sucursales y este gobierno provincial no va a ceder en su reclamo de lo que le deben a La Pampa”, dijo y comparó que “el aumento de ingresos brutos que se proponía para los bancos es 200 veces menos que lo que Nación le debe a La Pampa”.
A fines de agosto, la Legislatura -luego de cuatro meses de discusiones y sesiones que se cayeron por falta de cuórum- aprobó la suba de ingresos brutos del 9,1% al 15,47% a las entidades bancarias y el Casino Club, con el objetivo de sostener un fondo de asistencia alimentaria.
Como habían sostenido los legisladores opositores, los bancos pusieron el grito en el cielo. El Nación dijo que la medida era “irrazonable” y “confiscatoria” y comenzó a presionar fuertemente para que el Gobierno de Sergio Ziliotto dé marcha atrás.
En ese marco, el BNA presentó una demanda judicial ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación; cerró la Gerencia Zonal de La Pampa (ahora las sucursales dependen de la gerencia de San Luis); anunció para los próximos días el cierre de 9 de sus 14 sucursales, donde trabajan unos 80 empleados; y finalmente inhabilitó las operaciones con el BLP.
Presionado por todos lados, Ziliotto terminó de tomar la decisión de retrotraer ingresos brutos a los valores de agosto luego de reunirse con 8 de los 9 intendentes de las localidades donde el Banco Nación pretende levantar campamento. Los jefes comunales le dijeron que, además de la pérdida de puestos laborales, lo sufrirían comerciantes y productores rurales: es que ya no les quieren refinanciar los descubiertos o créditos y les piden que hablen con San Luis o Buenos Aires porque les sacaron todas las funciones a los gerentes.

