Autoridades del Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo de Río Negro y la Secretaría de Producción de Neuquén participaron de un nuevo encuentro del Consejo Federal Agropecuario Patagónico (CFAP), en Trelew y en esa reunión se avanzó en una propuesta de rediseño de la barrera sanitaria de la Patagonia.
El año pasado, en el marco de ese Consejo Federal Agropecuario Patagónico, la ministra de la Producción de La Pampa, Fernanda González, hizo un pedido respecto de la flexibilización de la barrera sanitaria, luego de que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) indicara que Argentina tiene un solo status sanitario, es un país libre de aftosa, con o sin vacunación.
La semana pasada, en este encuentro oficial, se anunció que la barrera pasaría a un sistema más dinámico con cuatro puestos fijos y siete móviles a partir del 1 de abril.
El rediseño fue acordado con el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), aunque los detalles de su implementación aún son escasos, informó el diario La Mañana de Neuquén.
Desde el SENASA, la información sobre los cambios fue escueta. Fuentes del organismo nacional dijeron: “No estamos autorizados a dar información. Toda la comunicación está centralizada en el Ministerio de Economía de la Nación”.
El que habló fue el ministro de Desarrollo Económico y Productivo de Río Negro, Carlos Banacloy, quien explicó: “Lo que se propuso es una optimización de la barrera, unificando tres puntos estratégicos en Catriel-25 de Mayo, La Adela y Río Colorado. Además, se sumarán barreras móviles que complementen los controles fijos”.
Sin embargo, insistió en que “se trata solo de una propuesta del SENASA, no de una decisión ya implementada”. El funcionario rionegrino agregó que existe un escrito presentado por el organismo nacional y “son ellos los que deberían dar las explicaciones de este nuevo rediseño”.
Según el matutino neuquino, uno de los problemas más graves que enfrenta la barrera sanitaria es el contrabando de carne, impulsado por el diferencial de precios entre la Patagonia y el resto del país. Debido a que la barrera impide el ingreso de carne con hueso desde el norte del río Colorado, los precios de los cortes vacunos en la región son más altos que en otras provincias.
“Este factor ha generado reiteradas quejas de los consumidores, quienes deben pagar valores mucho más elevados por productos esenciales”, remarcó el diario y añadió que la falta de controles efectivos ha permitido la proliferación de carne ingresada de manera irregular, lo que afecta tanto a la sanidad del stock ganadero como a la rentabilidad de los productores locales.
“Si no hay controles rigurosos, el contrabando de carne va a seguir en aumento, perjudicando a toda la cadena productiva”, explicaron, por otro lado, desde la Federación de Sociedades Rurales de la Patagonia.

