La provincia de Santa Fe, al igual que La Pampa, está explorando alternativas para terminar 1452 casas del plan Procrear que quedaron inconclusas por la decisión del Gobierno nacional.
La Pampa, tal como reveló días atrás Diario Textual, está sondeando a bancos internacionales para terminar las 636 viviendas del Procrear. Una de las alternativas podría ser el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Las obras están en un 19%, promedio, de avance, y para terminarlas se necesitaría aproximadamente entre 40 millones y 50 millones de dólares. Es decir, al menos 70 mil millones de pesos.
Pero para retomar las obras se requiere un paso previo que aún no se dio: que Nación transfiera las obras a la provincia. La Pampa planteó la posibilidad de que las 636 casas que abandonó el Gobierno de Milei correspondiente a los complejos urbanísticos de Santa Rosa, General Pico y Toay, las descuente de la deuda que mantiene con la Provincia. Eso se podría hacer porque la provincia adhirió al Régimen de Extinción de Obligaciones Reciprocas que permite acordar con el Estado nacional la cancelación de las deudas que tiene con los distritos.
El caso de Santa Fe
Santa Fe tiene paralizadas 1452 viviendas que Nación dejó sin terminar y que el paso del tiempo degrada. El ministro de Obras Públicas de esa provincia, Lisandro Enrico, explicó que una de las alternativas en análisis es que la Provincia consiga fondos o articule algún tipo de crédito para las personas que se inscriban, de modo que puedan completar el financiamiento mediante un sistema hipotecario.
La definición sobre ese camino, no obstante, dependerá del resultado de las negociaciones con Nación y del marco jurídico que finalmente se adopte.
Reactivación de obras
Desde que el Gobierno nacional disolvió y abandonó el Procrear bajo la administración de Javier Milei (lo que incluye la eliminación de la Secretaría de Hábitat y la disolución del fideicomiso del programa), el Estado nacional dejó de gestionar activamente la construcción y adjudicación de viviendas bajo ese plan. Esto generó una situación en la que muchos desarrollos habitacionales en el país quedaron paralizados o sin administración clara.
En ese contexto, las provincias y municipios tuvieron roles diversos, desde recibir las tierras y obras inconclusas para terminarlas, hasta la reasignación de viviendas ya construidas, como en Avellaneda, donde se entregaron a fuerzas federales,
La Rioja decidió retomar la construcción de 300 casas del Procrear que estaban paralizadas y no las subastará, sino que busca reactivarlas. Está ubicadas en la capital y localidades como Chamical y Chilecito,
San Juan, en tanto, tampoco subastará y salió a buscar fondos para terminar 352 casas del programa en los barrios “La Ramada” (casi 250 viviendas avanzadas) y “La Nave”. Exploraron alternativas con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Fonplata (un banco de desarrollo, conformado por Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay). Pero aun no logró avanzar.
Subastas en varias provincias
Otro mecanismo que tomaron algunos distritos fue avanzar con las subastas de las unidades habitacionales inconclusas. Ese es el camino que eligieron Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Córdoba y Mendoza.
¿Cómo es el mecanismo? El Tribunal de Tasaciones de Nación pone un precio base de los inmuebles que saldrán a subasta. Los interesados deben cumplir ciertos requisitos: estar al día con tributos y aportes previsionales, declarar que los fondos son de origen lícito, tener domicilio físico en Argentina. La escritura traslativa de dominio se hará mediante la Escribanía General de Gobierno o la que se designe, una vez pagado el 100 % del precio ofrecido y los costos correspondientes. Si no hay al menos dos oferentes calificados, la subasta puede declararse desierta.


