El Frigorífico Pico, uno de los establecimientos más emblemáticos del país, ya suma deudas que superan los 30 mil millones de pesos. En medio de una drástica caída de la actividad que derivó en la suspensión de sus 450 trabajadores, la intención era reactivar la actividad en febrero, pero crece la incertidumbre.
La empresa es controlada por Ernesto “Tito” Lowenstein, el creador de las hamburguesas Paty y el complejo turístico Las Leñas, y su hijo Alan Lowenstein.
Los Lowestein, en rigor, trasladaron hace meses la faena desde el frigorífico piquense al Frigorífico Trenel. Pero en un contexto marcado por un consumo interno de carne estancado en niveles históricamente bajos y un fuerte retroceso de las exportaciones, la empresa inició hace un año un proceso de achique que afectó a casi un centenar de empleados y, ante la continuidad de la crisis, decidió paralizar la planta e instrumentar suspensiones masivas.
La firma pasó de faenar 600 vacunos diarios a apenas 50. Además, mantiene importantes deudas con productores rurales de Castex, Trenel y General Pico, entre otras localidades.
Desde los gremios del sector reconocen que la situación es extrema y la vinculan con un espiral de crisis que golpea a buena parte de la industria frigorífica desde la llegada de Javier Milei al Gobierno.
El derrumbe de la faena profundizó el deterioro financiero del Frigorífico Pico, que solo al Banco de La Pampa le adeuda alrededor de 9.000 millones de pesos. A esto se suma que, según datos del Banco Central, la firma registra más de mil cheques rechazados y un pasivo total cercano a los 30 mil millones.
La empresa comunicó a su personal que abonará por el mes de enero 500 mil pesos y que continuará entregando la carne semanal correspondiente. En Trenel, crece el temor a un cierre definitivo del frigorífico, con el impacto social y económico que ello implicaría para la localidad.
Durante 2025, varios frigoríficos del país avanzaron en reducciones de personal, lo que derivó en conflictos laborales que aún permanecen abiertos. Un caso emblemático es el del frigorífico Euro, en Santa Fe, donde 15 familias sostienen desde hace dos meses y medio la toma de la planta en reclamo de salarios adeudados desde octubre de 2025.
Entre los factores que explican el colapso del sector se destaca la caída de las exportaciones de carne, que en 2025 registraron una merma del 7,3%, con un dato especialmente preocupante: la contracción del 12,3% en los envíos a China, principal mercado de destino.
El escenario se replica en otras plantas de faena de La Pampa. El frigorífico HV, de Guatraché, ingresó en concurso preventivo, avanzó con suspensiones de personal y recientemente fue vendido a una empresa con vínculos con China. En tanto, Carnes Pampeanas, con base en Santa Rosa, mantiene medidas de suspensión ante la falta de recuperación del negocio.


