La crisis de Boca continúa: empató 1 a 1 en la Bombonera ante el recientemente ascendido Gimnasia de Mendoza. El clima en la cancha estuvo marcado por el nerviosismo y los insultos al final del partido.
El Lobo mendocino abrió el marcador con un cabezazo de Luciano Paredes, pero el Xeneize encontró la paridad a través de Miguel Merentiel. El VAR tuvo protagonismo al anular el 2-1 de Adam Bereiro y fue igualdad en uno.
El segundo tiempo tuvo a un Boca volcado al ataque que no pudo concretar varias oportunidades frente al arco visitante. Repetitivo y sin ideas el equipo de Ubeda se complica en el campeonato y ve como su futuro se vuelve más incierto.
En tanto, para los mendocinos es un empate con sabor a hazaña, ya que no comenzó con el pie derecho el torneo de primera división.
La gran pregunta es sobre el futuro del entrenador boquense teniendo en cuenta el rendimiento del equipo y la falta de respuesta futbolística los últimos partidos.

