El precio de los combustibles en la Argentina experimenta una aceleración marcada desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, con un aumento acumulado que roza el 9% en lo que va de marzo, según datos de EcoGo. El impacto de los incrementos en los surtidores se refleja en el bolsillo de los consumidores y anticipa una mayor presión sobre la inflación del mes. Los relevamientos de precios realizados en estaciones de servicio de La Pampa muestran subas significativas.
En el caso de las YPF, en Santa Rosa, la nafta súper subió unos 75 pesos en solo seis días. Actualmente, la nafta Super se vende a $1525; la Infinia a $1753, el Diésel 500 a $1901, y la Infinia Diésel a $2033.
En tanto, en las Shell la Super está en $1513, la V-Power a $1870, el Evolux Diesel a $1929 y el V-Power Diesel a $2154.
El impacto de la suba de los combustibles trasciende los surtidores y alcanza a la inflación general. De acuerdo con el análisis de GMA Capital, el índice de precios al consumidor podría ubicarse en torno al 2,8% en marzo, en línea con los registros de los últimos dos meses. El informe de la consultora identifica la incidencia de los combustibles como un factor clave en la dinámica inflacionaria, junto con los ajustes en transporte, tarifas y la estacionalidad propia del mes.
Según los modelos de GMA Capital, un aumento del 10% en el precio de los combustibles se traduce en 0,37 puntos porcentuales adicionales de inflación. El traslado de los mayores costos al consumidor depende de la estrategia comercial de las petroleras y de la evolución del conflicto internacional, que impulsó el Brent a niveles cercanos a USD 100 por barril. El contexto global agrega incertidumbre y potencia el efecto de segunda ronda sobre alimentos y otros bienes de la economía, afectados por el mayor costo de insumos y fletes marítimos.

