En la primera jornada de las audiencias por la reforma a la Ley de Glaciares la secretaria de Ambiente de La Pampa, Vanina Basso, expuso hoy en la Cámara de Diputados de la Nación.
“Modificar la ley no es solo un cambio normativo más ni una decisión neutra, sino que estamos hablando de qué pasa con el agua que llega o deja de llegar a nuestro territorio”, dijo, y reclamó “no mirar esta reforma con ingenuidad”.
“No es constitucional, ético, ni responsable flexibilizar la protección de nuestros glaciares”, sostuvo y aclaró ”defenderlos no es oponerse al desarrollo, sino garantizar que ese desarrollo sea sostenible”.
“En La Pampa el 70% de la población depende del agua del río Colorado, el único activo en el territorio provincial formado por la confluencia de los ríos Grande y Barrancas, alimentados por ambientes glaciares y periglaciares”, recordó. “Y acá aparece un punto clave: la interjurisdiccionalidad. Los ríos no reconocen límite políticos y las decisiones que se toman en las nacientes impactan en los territorios aguas abajo. Por eso las necesidades de reglas comunas. Debilitar este marco es poner en riesgo la equidad terrritorial”, advirtió.
“Los pampeanos tenemos una memoria hídrica dolorosa vinculada al río Atuel. Una historia de decisiones unilaterales aguas arriba que generaron desertificación, pérdida de biodiversidad y desplazamiento de poblaciones. Una herida hídrica que sigue abierta siete décadas después”, dijo.
“Sin agua no hay presente ni futuro, y defenderla es nuestra responsabilidad”, agregó.
Las audiencias tendrán una parte presencial, con 200 oradores y otra remota, con otros 200 expositores.
La ley impulsada por el Ejecutivo Nacional, que fue aprobado por el Senado, define el objeto de glaciar y ambiente periglacial y delega “la utilización racional de los recursos naturales existentes en las provincias”, es decir los gobernadores pasarán a tener el control y monitoreo.
También, establece que sobre la base de estudios técnico-científicos, las provincias registren cada zona en el Inventario Nacional de Glaciares, donde quedará definido como ambiente glaciar o periglacial. Pero si la zona analizada no cumple con funciones hídricas, el IANIGLA (Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales) lo podrá quitar del Inventario.
El principal argumento en contra de los opositores y organizaciones ambientales es que cuando esa zona queda fuera del inventario, queda habilitada la posibilidad de exploración y explotación minera e hidrocarburífera que, como establece este proyecto, queda a consideración de cada provincia.

