Entre febrero de 2024 y enero de 2026, la proporción de personas con deudas en situación irregular se triplicó en todas las provincias, en un contexto de fuerte deterioro del ingreso real y creciente dependencia del crédito para sostener el consumo. En La Pampa la suba fue del 2,7% al 8,1%.

Los datos corresponden a un estudio del Instituto Argentina Grande, en base a datos de la Central de Deudores del Sistema Financiero (Cendeu) y el Banco Central de la República Argentina (BCRA).
El aumento de la mora es generalizado, pero con diferencias regionales marcadas. Las provincias del NOA y Cuyo lideran el deterioro: La Rioja alcanza el 13,2%, San Juan el 11,3% y Mendoza el 11,1%.
La provincia de Buenos Aires también muestra un fuerte deterioro: la morosidad pasó del 4,4% al 16,7%.
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la mora alcanza el 9,7%, mientras que en La Pampa llega al 8,1%, con incrementos de entre 5 y 7 puntos porcentuales en apenas un año.
Según datos del Banco Central, la morosidad de las familias acumula 14 meses consecutivos en alza y ya se ubica en niveles récord desde que existen registros. En enero de 2026, el 13,2% de los créditos personales está en situación irregular y el 11% de las tarjetas de crédito presenta atrasos. Se trata de los niveles más altos desde 2010, lo que refleja la dificultad creciente de los hogares para sostener sus compromisos financieros.
El fenómeno se explica, en gran medida, por el uso del crédito como herramienta para cubrir gastos corrientes. En un escenario de pérdida de poder adquisitivo, muchas familias recurren a préstamos personales o financiamiento con tarjeta para llegar a fin de mes. Este comportamiento genera un círculo complejo: mayor endeudamiento hoy se traduce en mayores niveles de mora mañana.

