La Dirección del Servicio Meteorológico Nacional avanzó con 140 desvinculaciones de personal del organismo y desde los gremios ratificaron que harán un paro que afectará todos los servicios no esenciales en el organismo, que podría derivar en la paralización del tráfico aéreo en el país. Uno de los despedidos, pudo confirmar Diario Textual de fuentes de los propios empleados, es un contratado de la estación Santa Rosa. “Hicieron un listado y nos dijeron que hay un despedido, pero todavía -al menos a las 8 de la mañana de este jueves- no ha llegado el telegrama”, contaron.
Hay 60 despidos en las oficinas de Buenos Aires y 80 de la estaciones de todo el país. ATE-SMN anunció que hará un paro activo en el que se detendrán todos los servicios no esenciales del organismo. En consecuencia, afirmaron fuentes gremiales, el viernes 24 de abril, entre las cinco de la mañana y el mediodía, no despegarían ni aterrizarían aviones en los aeropuertos argentinos, a excepción de los vuelos sanitarios y humanitarios.
Según dijeron fuentes oficiales, los despidos se enmarcan en un plan integral de modernización orientado a automatizar procesos, reducir costos operativos y adecuar el sistema a estándares internacionales. Contemplan mantener la presencia de observadores en el territorio, pero ajustando las dotaciones a parámetros considerados más eficientes. En términos operativos, esto implica pasar de esquemas con entre siete y nueve personas por estación a un promedio de cuatro o cinco.
En La Pampa el organismo cuenta con 12 trabajadores, aunque solo tres integran la planta permanente, luego de haber ingresado por concurso. Es decir, hay nueve contratados. De los 12, siete cumplen funciones en la oficina de Santa Rosa, cuatro en General Pico y uno en la estación meteorológica de Victorica. Con el despido, Santa Rosa quedará con seis empleados.
El proceso de reforma se originó a partir de un informe elaborado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, que encabeza Federico Sturzenegger. Ese documento identificó un sobredimensionamiento en diversas áreas —particularmente administrativas— y lo vinculó con políticas previas que, según la evaluación oficial, desnaturalizaron la finalidad operativa del organismo. A partir de ese diagnóstico, se impulsó un plan de reestructuración en coordinación con el área de Defensa.
La reconfiguración apunta a optimizar la asignación de recursos humanos mediante la reducción de dotaciones en estaciones manuales y la adecuación del personal administrativo, sin afectar la continuidad del servicio. Según pudo reconstruir Infobae, la propuesta contempla mantener la presencia de observadores en el territorio, pero ajustando las dotaciones a parámetros considerados más eficientes. En términos operativos, esto implica pasar de esquemas con entre siete y nueve personas por estación a un promedio de cuatro o cinco.
Uno de los puntos centrales del plan, según dijeron las fuentes oficiales, es que no se verá afectado el núcleo técnico del organismo. La información a la que accedió Infobae indica que no habrá desvinculación de meteorólogos, considerados un recurso estratégico para el funcionamiento del sistema. La decisión oficial es preservar el capital profesional del SMN y concentrar los recortes en áreas que presentan superposición de funciones o baja productividad relativa.
El plan contempla la incorporación progresiva de sistemas automatizados capaces de medir variables meteorológicas sin intervención humana directa y transmitir datos en tiempo real. Este tipo de tecnología constituye el estándar en los servicios meteorológicos más avanzados y permitirá mejorar tanto la calidad como la disponibilidad de la información producida por el organismo.


