Los salarios universitarios acumulan una pérdida del 32% del poder adquisitivo desde el inicio de la gestión de Javier Milei, con un retroceso que los ubica en el nivel más bajo de los últimos 23 años. Para recomponerse, deberían registrar un incremento cercano al 50%.
El deterioro del poder de compra en la educación superior pública se inscribe en un contexto crítico para las universidades, atravesadas por recortes presupuestarios y el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario por parte del Gobierno nacional.
En ese escenario, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) confirmó nuevas medidas de fuerza, que incluyen una semana completa de paro entre el 27 de abril y el 2 de mayo, junto con la convocatoria a una nueva Marcha Federal Universitaria el 12 de mayo.
Recorte histórico y caída de ingresos
El CIN advirtió que las transferencias a universidades nacionales registran una caída real acumulada del 45,6% entre 2023 y 2026, lo que configura una reducción inédita de recursos para el funcionamiento del sistema.
El impacto es directo sobre los salarios: representan el 87,9% del presupuesto universitario, según un informe de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional del Litoral (UNL).
En ese marco, entre 2023 y 2025, los sueldos docentes sufrieron una caída real del 30,5%, mientras que en el caso del personal no docente la reducción alcanzó el 24,5%.
El CIN precisó que entre noviembre de 2023 y febrero de 2026 los salarios aumentaron 158%, frente a una inflación acumulada del 280%, lo que deriva en la mencionada pérdida del 32% del poder adquisitivo.
Además, el organismo señaló que este deterioro equivale a la pérdida de aproximadamente 7,3 salarios mensuales en el período analizado.
Reclamo salarial y nueva ley en debate
De acuerdo con los cálculos del CIN, los salarios deberían recomponerse en un 47,3% para recuperar el poder de compra previo al cambio de gestión nacional.
A pesar de este escenario, el Gobierno impulsa una nueva ley de financiamiento universitario que, según advierten desde el sistema académico, consolidaría los recortes y reemplazaría a la normativa vigente que no se está cumpliendo.
Un informe de la UNL proyectó que el presupuesto 2026 sería un 31,4% inferior al que exige la ley actual. También alertó que la pérdida salarial docente, estimada en 35,7%, podría profundizarse hasta el 38% en agosto de 2026.
En este contexto, las universidades ratificaron la profundización del plan de lucha, con la paralización de actividades en todo el país durante la última semana de abril y la movilización nacional prevista para mayo.
Desde la Federación de Docentes de las Universidades (Fedun) señalaron que la medida responde a la crítica situación del sistema, con más de 17 meses consecutivos de pérdida salarial, la falta de convocatoria a paritarias y el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.


