La directora general del Instituto Roffo, Roxana del Águila, alertó a Radio Textual (por Radio Kermés) sobre la crítica situación financiera que atraviesan los hospitales universitarios por la falta de envío de partidas presupuestarias por parte del Gobierno nacional y advirtió que peligra la atención de pacientes con cáncer.
“Tratamos más de 110 mil pacientes con cáncer por año”, señaló Del Águila al describir la magnitud del histórico instituto oncológico dependiente de la Universidad de Buenos Aires.
La médica explicó que los tres hospitales universitarios de la UBA atienden en conjunto a unas 700 mil personas y denunció que la partida correspondiente a los gastos operativos de 2026 “todavía no fue depositada por el Gobierno nacional”.
Además, sostuvo que esos fondos “están congelados a valores del año pasado” e incluso “tienen una reducción en términos nominales”.
Del Águila también cuestionó que el Ejecutivo no haya aplicado aún la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso y ratificada por la Justicia. Según indicó, el monto adeudado ronda los 80 mil millones de pesos —unos 57 millones de dólares— destinados a sostener el funcionamiento de universidades con hospitales públicos.
“La mayor parte corresponde a la UBA, aunque también reciben Córdoba, Cuyo y La Rioja”, explicó.
La directora del Roffo comparó además el presupuesto previsto para el Hospital Posadas —unos 50 millones de dólares para un solo establecimiento— con los fondos destinados a los tres hospitales universitarios.
“Hasta ahora hemos sobrevivido acumulando deudas con proveedores”, reconoció. También indicó que debieron reducir en parte la cantidad de pacientes y sostener gastos mediante ingresos de obras sociales, prepagas y donaciones privadas.
Sin embargo, advirtió que el sistema está llegando al límite: “Si no nos depositan estos gastos operativos, dentro de un mes y medio los fondos van a ser muy difíciles de manejar”.
La situación también afecta directamente a médicos y enfermeros. Del Águila detalló que un médico que recién ingresa cobra un básico de 980 mil pesos y, sumando bonos, alcanza 1,4 millones de pesos, apenas por debajo de la canasta básica.
En el caso de enfermería, señaló que los salarios iniciales rondan 1,1 millones de pesos.
“La situación es acuciante tanto para los pacientes, que sienten angustia y ansiedad por lo que va a pasar, como para los profesionales de la salud, que sienten impotencia”, concluyó.

