La Unión Industrial de La Pampa (Unilpa), por ahora, no analiza pedir auxilio a la Provincia, como ya lo hicieron los hoteleros y los comerciantes. “Estamos complicados pero estables”, dijo a Diario Textual el presidente de los industriales pampeanos, Miguel Iglesias.
El dirigente sostuvo que no se habló del tema en la comisión directiva de la institución y por el momento no se analiza salir a pedir ayuda a Casa de Gobierno para atravesar el difícil momento que atraviesa la mayoría de las actividades económicas.
La consulta a Iglesias se debe a que en los últimos días dos sectores muy castigados por las políticas económicas nacionales, los hoteleros y los comerciantes, le pidieron al Gobierno medidas para aliviar la caída de ventas y la baja estrepitosa del consumo.
Los primeros en pedir fueron los hoteleros. La Asociación Hotelera y Gastronómica de La Pampa (AHGLP) solicitó una reducción de Ingresos Brutos, frenar intimaciones por deudas impositivas y otorgar créditos a tasa cero para afrontar el pago de aguinaldos. Argumentó una fuerte crisis por la caída del consumo y la casi desaparición del turismo recreativo.
La entidad advirtió que el movimiento turístico en la provincia prácticamente desapareció y la ocupación hotelera, especialmente en General Pico, depende hoy de trabajadores vinculados al agro, la industria y los servicios relacionados con Vaca Muerta. También señaló el mal estado de las rutas como otro factor que desalienta la llegada de visitantes.
El secretario de Turismo, Saúl Echeveste, cruzó a la AHGLP: la crisis turística es consecuencia de políticas nacionales, dijo. “El modelo económico actual ha transformado a la Argentina en un destino prohibitivo. Durante 2025, el desequilibrio en los flujos de viaje fue abismal: por cada extranjero que pisó suelo argentino, dos argentinos prefirieron gastar sus ahorros en el exterior”, agregó.
Luego el pedido de auxilio llegó desde el sector del comercio santarroseño. En una reunión de dirigentes de la cámara local con la ministra de la Producción Fernanda González le reclamaron medidas urgentes para evitar “el colapso” comercial. Puntualmente le pidieron frenar el ingreso al sistema SIRCREB de comerciantes que mantienen deudas impositivas correspondientes al período 2025; un “Plan de Emergencia Excepcional” que contemple moratorias y esquemas de regularización acordes a la capacidad contributiva real de las pymes; refinanciación urgente de las deudas crediticias del sector; y unificación de pasivos en una sola deuda consolidada, con tasas bonificadas y períodos de gracia.

