El Frigorífico Trenel -controlado por la familia Lowenstein, del Frigorífico Pico– retomará la faena de vacunos desde el jueves 11, luego de unos seis meses de inactividad en medio de una profunda crisis, que combina una deuda millonaria, caída de la actividad y un fuerte conflicto interno, y que lo ha llevado a un concurso preventivo. Además, pagó los salarios adeudados. El dato fue confirmado por el Sindicato de Trabajadores de la Carne de La Pampa.
La empresa, que había concentrado la faena exclusivamente en la planta de Trenel, está totalmente paralizada desde fines del año pasado. En febrero despidió a casi 200 empleados.
En marzo, Ernesto “Tito” Lowenstein y Alan Lowenstein, los dueños de la empresa Frigorífico Pico -que controla, además de la planta piquense, al Frigorífico Trenel-, anunciaron que fracasaron las negociaciones para la venta o alquiler y comunicaron que, en medio de las deudas a proveedores y el despido de casi 200 empleados, se inició el proceso de concurso de acreedores. Desde la firma apuntaron a un grupo financiero que reviste en calidad de accionista y acreedor, al que acusaron de obstaculizar las alternativas.
En tanto, LTF Argentina, que viene aportando capital desde 2022 en el frigorífico, salió al cruce de los Lowenstein y comunicó que “busca sostener la planta” para continuar la producción y garantizar la fuente de trabajo y, al mismo tiempo, dejó al descubierto lo que consideraron graves falencias en la conducción y la relación con los socios.
Este viernes, Antonio Dardo Loza, secretario general del Sindicato de la Carne en la provincia de La Pampa, anunció la vuelta de la faena en diálogo con Miguel Busso, por FM Láser 98.5 de General Pico.
“Después de tanto tiempo hemos conseguido el objetivo. Hubo mucho trabajo, muchas angustias y muchos sinsabores, pero la paciencia nos permitió llegar a buen término. El día 11 estaría arrancando la primera faena en el Frigorífico Pico”, dijo Loza.
— Cuando hablamos de Pico, en realidad hablamos de Trenel, porque las faenas se hacen allí. ¿Es así?
— Sí. El Frigorífico Pico funciona en la planta de Trenel. El único frigorífico que está operando es el de Trenel, que pertenece al Frigorífico Pico.
— ¿Y qué quedó en General Pico? ¿Parte de la estructura nada más o todavía se hace algo allí?
— No, quedó una parte de la estructura. Están retirando elementos y llevándolos a Trenel. Por ejemplo, hicieron un comedor muy lindo con equipamiento que trasladaron desde Pico. Antes los compañeros tenían una carpa para descansar y desayunar. Hoy cuentan con un comedor muy bien instalado, con aire acondicionado, calefacción y todas las comodidades.
— O sea que ahora todo se va a centralizar en Trenel.
— Sí, efectivamente.
— ¿Y en qué condiciones vuelve a funcionar? ¿Los dueños siguen siendo los mismos o hubo cambios?
— Sí, por ahora siguen siendo los mismos. Se va a trabajar con usuarios y con los rabinos (NdeR: por la faena kosher, que cumple estrictamente con las leyes dietéticas del judaísmo), con una faena inicial de entre 350 y 400 animales, para luego ir incrementándola a medida que la actividad se vaya consolidando.
— ¿Qué va a pasar con los trabajadores?
— El principal aliciente es que toda la gente que estaba afuera y que no fue despedida va a volver a ingresar. Incluso posiblemente se necesite más personal y ya se está realizando un relevamiento.
— También hubo novedades respecto de los salarios adeudados.
— Sí. Ayer recibieron el pago de prácticamente todo lo adeudado. Solamente queda una parte de abril. Se abonó una parte de abril y también todo mayo. Ahora, entre el 10 y el 15, se pagará el resto de abril y el anticipo correspondiente. Los trabajadores cobran mensualmente y siempre reciben un anticipo a mitad de mes.
— Para ustedes debe ser una enorme satisfacción.
— Sin ninguna duda. Se trabajó mucho. La gente acompañó, aguantó y sufrió bastante.
— Me imagino. Además, había mucho pesimismo.
— Muchísimo. Yo hablaba con gente de Trenel y muchos pensaban que esto no arrancaba más. Ya estaban resignados. Por eso la noticia fue recibida con tanta fuerza.
— Más aún en un contexto complicado para la industria frigorífica.
— Exactamente. Parece que nos tocó una varita mágica. En el país están cerrando frigoríficos y nosotros estamos por abrir nuestras puertas.


