La subsecretaria de Derechos Humanos de La Pampa, Paula Grotto, puso a disposición del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) la colaboración del Gobierno provincial para avanzar en la búsqueda e identificación de personas desaparecidas en el ex Centro Clandestino de Detención La Perla, en Córdoba.
El interés de la Provincia se centra en que tres pampeanos integran el listado de personas desaparecidas en ese centro ilegal durante la última dictadura militar. En lo que va de 2026, el trabajo del EAAF permitió identificar los restos de 29 víctimas.
Grotto mantuvo una comunicación con la antropóloga social Virginia Andrea Urquizu, coordinadora de la Unidad de Casos del EAAF e integrante de una familia pampeana. “Les manifestamos el interés de la Provincia en la búsqueda y nos pusimos a disposición en lo que necesitaran. Las tres víctimas pampeanas figuran entre las personas que se están buscando y van a necesitar muestras de sus familiares para la posible identificación. El Gobierno de La Pampa estará pendiente de este trabajo”, afirmó la funcionaria.

Los tres pampeanos desaparecidos
Las víctimas pampeanas buscadas por el EAAF son Horacio Álvarez, nacido en General Pico en 1951, médico y militante político, secuestrado el 13 de abril de 1976 en Córdoba; Omar Alejandro Olachea, nacido en Santa Rosa en 1949, reportero gráfico, desaparecido el 21 de mayo de 1976 en esa provincia; y Severino Alonso, oriundo de La Maruja, nacido en 1932, trabajador metalúrgico radicado en Córdoba, secuestrado junto con su pareja el 8 de enero de 1976, antes del golpe de Estado.
En el caso de Álvarez, existen testimonios que indican que permaneció cautivo en La Perla.
El trabajo del EAAF
Desde la década de 1980, el EAAF desarrolla investigaciones en el predio de La Perla, ubicado dentro de la Guarnición Militar de La Calera, un campo militar de 14.000 hectáreas. Durante 2026, las tareas se concentraron en el sector conocido como Loma del Torito, donde en una superficie de tres hectáreas recuperaron una importante cantidad de restos óseos humanos dispersos.
Luego del análisis antropológico y del cotejo de ADN efectuado en el Laboratorio de Genética Forense del organismo con muestras aportadas por familiares de personas desaparecidas, en marzo identificaron los restos de 12 víctimas y, en mayo, los de otras 17.
Las personas identificadas fueron secuestradas entre 1975 y 1978. En muchos casos eran militantes políticos o sociales y sus desapariciones permanecían sin esclarecer.
El hallazgo de los restos y la identificación de las víctimas constituyen un nuevo avance en los procesos de verdad y justicia, resultado del trabajo conjunto de la justicia federal, el EAAF y la colaboración de los familiares.


