Manuel Adorni dejó de ser el jefe de Gabinete del gobierno de Javier Milei. El desenlace llegó después de tres meses y medio de escándalo por el crecimiento de su patrimonio desde que entró a la función pública, por el cual es investigado por enriquecimiento ilícito. En su lugar -aunque no hay aun confirmación oficial-, asumirá Diego Santilli.
El propio Adorni publicó en sus redes sociales la confirmación de su partida con una carta de renuncia. “Gracias por su confianza, presidente. Ha sido un verdadero honor”, dijo el ahora exfuncionario y acotó su tradicional “fin”.
En la carta dirigida a Milei, Adorni primero le agradeció. “Gracias. Gracias por entender las razones y entenderme a mí: por primera vez desde aquel 10 de diciembre de 2023 estoy yendo en contra de sus deseos. Gracias por esta vez sí haber aceptado mi renuncia al cargo”, escribió.
Le dijo también a Milei que él entendió “todo lo que sufrió durante todo este tiempo” y añadió un pasaje contra la prensa. “Los interminables ataques mediáticos que he soportado me han llevado a tener que pedirle que esta vez me acompañe, para poder cerrar este ciclo en pos de protegerme a mí y a mi familia. Las operaciones mediáticas han ido al extremo, no solo contra mí, sino contra mi mujer, mis pequeños hijos, mis amigos, mi familia y hasta mis vecinos y allegados”, dijo.
“Las mentiras que se han dicho fueron de lo más variadas: viajes que nunca existieron, gastos astronómicos y suntuosos, contratos inexistentes y falsos de mi mujer con el Estado o con empresas públicas, mansiones y autos lujosos, ‘granjas cripto’ operadas en complicidad con la custodia presidencial, nepotismo, gastos personales pagados con fondos públicos, la existencia de un supuesto pendrive ‘lleno de dólares’ (sí, presidente, un pendrive ‘lleno de dólares’), sociedades en Uruguay, cirugías estéticas de miles de dólares y decenas de falsedades más. Incluso han sugerido que he pagado millones para que no hablen de mí”, dijo.
El viernes, Karina Milei se encargó de coordinar cómo se haría el relevo, que quedará en manos del ministro del Interior, Diego Santilli. No obstante, el empoderamiento de Santilli todavía no fue confirmado por los canales oficiales.
Adorni resistió con el apoyo presidencial y explicaciones insatisfactorias. Milei intentó sostenerlo hasta última hora. El viernes por la mañana, en su visita a España, el Presidente dijo que solo echaría a su jefe de Gabinete si la Justicia certificaba que era culpable de corrupción. Pero desde el jueves y sobre todo el viernes, con la secretaria general activa en la Casa Rosada se respiró un clima distinto: se instaló la certeza de que Adorni tenía las horas contadas.
El encargado de tomar las riendas de la dependencia más importante de la Rosada después de los hermanos Milei será Santilli. Esta es la segunda vez que oficiaría de pararrayos en un momento crítico para los libertarios: antes había reemplazado a José Luis Espert, cuando lo bajaron de la candidatura para diputado nacional.
El Gobierno también reactivaría el esquema de Vicejefatura de Gabinete que supo tener con la dupla Guillermo Francos-Lisandro Catalán. En tándem al ascenso de Santilli, promoverían a Ignacio Devitt, hasta hoy secretario de Asuntos Estratégicos, para vicejefe, que absorberá las funciones del Ministerio del Interior.
La participación de Karina Milei fue clave para el desplazamiento. Adorni era parte de su círculo de fidelidad.
En las dependencias del estratega Santiago Caputo advertían hace tiempo sobre el peso negativo de sostenerlo en el Gobierno, pero temían que su reemplazante fuera aún más karinista que el exvocero. Santilli es un equilibrista.
Milei, mientras se ultimaban los detalles de la salida, estaba en viaje de vuelta desde España. Para comunicar las novedades lo esperaron.


