La Procuración Penitenciaria de la Nación (PPN) relevó durante 2025 un total de 14 casos de presuntas torturas o malos tratos en las dos cárceles federales de Santa Rosa. Diez correspondieron a la Unidad 4, conocida como la Colonia Penal, y otros cuatro a la Unidad 13 o Cárcel de Mujeres. Además, el organismo advirtió graves deficiencias edilicias, reclamos por alimentación, atención médica y condiciones de detención.
Los datos surgen del informe anual del organismo, que registró en todo el país 332 casos correspondientes a 223 episodios de torturas o malos tratos denunciados por personas privadas de la libertad. De ese total, 10 casos fueron relevados en la Unidad 4 de Santa Rosa y cuatro en la Unidad 13, también ubicada en la capital pampeana.
La PPN aclaró que esas cifras corresponden a las personas entrevistadas por el organismo y no necesariamente representan el total de víctimas, ya que puede haber más afectados en un mismo episodio.
Graves deficiencias en la Unidad 4
El informe describe un panorama crítico en la Colonia Penal de Santa Rosa, inaugurada en 1940, donde las inspecciones detectaron problemas estructurales en todos los pabellones.
Entre las principales falencias se mencionan humedad, paredes deterioradas, ventanas rotas, instalaciones eléctricas con cables expuestos, escasez de mobiliario, cocinas en mal estado, sanitarios con pérdidas de agua y falta de privacidad.
La Procuración también volvió a cuestionar el funcionamiento del Pabellón de Régimen de Actividades Diferenciadas (PRAD), donde algunas personas permanecen casi 22 horas diarias encerradas, una situación que el organismo considera violatoria de los derechos de los internos. Por ese motivo, informó la situación a los jueces de ejecución penal y solicitó cambios en el régimen o traslados.
Otro de los reclamos reiterados durante 2025 fue la falta de colchones en condiciones adecuadas. Según el informe, las autoridades penitenciarias atribuyeron la situación a la inexistencia de stock y a demoras administrativas para adquirir nuevos elementos.
Reclamos por comida y atención médica
La PPN también señaló numerosas quejas por la calidad y cantidad de los alimentos distribuidos en la Unidad 4.
Las personas detenidas manifestaron que las viandas son escasas, de mala calidad, con poco aporte de proteínas y escasa variedad, por lo que muchas veces dependen de la comida enviada por sus familias o adquirida en la cantina.
En materia sanitaria, si bien el establecimiento cuenta con un hospital modular con capacidad de internación y consultorios, el organismo indicó que persisten las demoras y la falta de atención médica, una situación que motivó reiteradas intervenciones de los profesionales de la Delegación Centro de la Procuración.
El informe también destacó una resolución favorable obtenida durante 2025 para las familias de los detenidos. Tras un reclamo judicial, el Servicio Penitenciario Federal dejó sin efecto un procedimiento que obligaba a los visitantes a permanecer más de una hora dentro del establecimiento una vez finalizadas las visitas, lo que ocasionaba la pérdida de medios de transporte.
La situación en la cárcel de mujeres
Respecto de la Unidad 13, la Procuración registró cuatro casos de torturas o malos tratos durante 2025.
El informe describe que el edificio, construido en 1896, presenta pabellones colectivos de dimensiones reducidas, con escasa ventilación, poca iluminación y mobiliario deteriorado, especialmente colchones, mesas y sillas.
También advirtió que el ingreso de visitas continúa realizándose mediante requisas manuales, debido a la ausencia de escáneres corporales u otros dispositivos electrónicos. Además, el sector de espera permanece al aire libre y sin sanitarios.
En cuanto a la atención sanitaria, el organismo sostuvo que el espacio destinado al servicio médico sigue siendo reducido y con infraestructura precaria, por lo que las especialidades y las urgencias deben derivarse al sistema público de salud.
No obstante, destacó que la alimentación mejoró porque la comida es preparada por las propias mujeres detenidas con insumos provistos por el establecimiento, lo que redujo significativamente los reclamos por calidad y cantidad.
La cárcel de General Pico, sin muertes en 17 años
El informe también resaltó un dato singular: el Instituto Correccional Abierto de General Pico (Unidad 25) es el único establecimiento del Servicio Penitenciario Federal donde no se registraron fallecimientos en los últimos 17 años.
La Procuración indicó que, durante ese mismo período, todos los demás establecimientos penitenciarios federales registraron muertes, aunque con una distribución muy desigual. Los complejos de Devoto, Ezeiza y Marcos Paz concentran más de 400 fallecimientos, mientras que otros diez establecimientos registraron menos de cinco casos en ese lapso.
Según el organismo, esa diferencia evidencia que, además del riesgo inherente a la privación de la libertad, existen importantes variaciones en las condiciones de detención según el establecimiento penitenciario donde se encuentre alojada cada persona.


