Los seis diputados provinciales que responden políticamente al exgobernador Carlos Verna volverán a ocupar sus bancas este jueves, luego del boicot que protagonizaron hace dos semanas en la Legislatura. La decisión fue interpretada como un fuerte mensaje político dirigido al Gobierno de Sergio Ziliotto. En los pasillos legislativos, la lectura predominante es que el objetivo ya quedó expuesto: dejar en claro que las leyes de mayor importancia solo avanzarán si cuentan con el aval del líder de la línea Plural. También hubo quienes interpretaron el episodio como una señal para reclamar una “oxigenación” del gabinete provincial.
Por lo pronto, hoy el bloque del Frejupa -dominado por el PJ- recuperó el control del recinto. El episodio se produce en un contexto de creciente tensión dentro del PJ pampeano: a las diferencias entre los sectores que disputan la conducción de la Plural se suma el movimiento del intendente de Santa Rosa, Luciano Di Nápoli, quien impulsa la creación de un nuevo partido como un eventual “plan B” si considera que le impiden competir en una interna por la candidatura a gobernador en 2027.
Como publicó días atrás Diario Textual, la maniobra de los seis legisladores recordó una estrategia utilizada por el vernismo hace unos 15 años con los llamados “12 apóstoles”, el grupo de diputados que condicionó políticamente al entonces gobernador Oscar Jorge.
Aquel bloque interno ejerció una fuerte presión sobre el jorgismo y su gabinete. Entre sus principales banderas estuvieron el reclamo para rescindir el contrato de construcción del Megaestadio -una obra iniciada durante el primer mandato de Verna que aún permanece inconclusa- y el impulso para que la Provincia demandara a Mendoza y a Nación por el corte del río Atuel. En ambos casos, el vernismo terminó imponiendo su posición.
Los “12 apóstoles” actuaban coordinadamente para defender la agenda política de Verna, respaldar sus iniciativas y marcar límites al Poder Ejecutivo. La situación actual presenta similitudes, aunque con una diferencia central: ya no hacen falta doce diputados para ejercer presión. Con apenas seis legisladores, el vernismo puede complicar seriamente la gestión legislativa de Ziliotto, el dirigente al que el propio Verna promovió como candidato a gobernador en 2019.
La explicación es sencilla. Sin esos seis votos, el Frejupa pierde la mayoría en la Cámara de Diputados frente a la oposición y gran parte de los proyectos del Poder Ejecutivo quedan sin posibilidades de prosperar. Si esa dinámica se mantiene, la actividad legislativa corre el riesgo de ingresar en una virtual parálisis.
No existen certezas sobre el origen inmediato del nuevo distanciamiento. Sin embargo, la discusión por el futuro del área hidrocarburífera El Medanito -donde debe definirse qué empresa explotará el yacimiento durante los próximos 25 años y cómo se resolverá el pasivo ambiental– profundizó diferencias que ya venían acumulándose entre el vernismo y el ziliottismo.
La disputa por El Medanito terminó por convertirse en el capítulo más visible de un conflicto político más amplio, atravesado por las estrategias electorales, la sucesión dentro del PJ y la disputa por el liderazgo del peronismo pampeano de cara a la definición de las candidaturas para 2027.
Con la ausencia de los seis diputados, el vernismo buscó demostrar que, aun sin controlar áreas del Poder Ejecutivo, mantiene capacidad para bloquear el funcionamiento de la Legislatura y condicionar la agenda política del Gobierno provincial.


