La asociación civil Hábitat para la Humanidad Argentina lanzó la Inmobiliaria Social, una iniciativa destinada a vincular propietarios de viviendas vacías con familias que tienen capacidad de pago, pero quedan excluidas del mercado formal de alquileres por no contar con ingresos registrados o garantías tradicionales. La iniciativa tiene puntos de contacto con el proyecto que impulsa la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) en Santa Rosa para crear una inmobiliaria municipal.
La puesta en marcha de la Inmobiliaria Social apunta a resolver uno de los principales problemas del mercado de alquileres: la imposibilidad de acceder a una vivienda para miles de familias que, pese a contar con capacidad de pago, tienen ingresos informales y no logran cumplir con los requisitos que exigen las inmobiliarias tradicionales.
Según explicó a Radio Textual (por Radio Kermés) Bárbara Bonelli, directora ejecutiva de Hábitat para la Humanidad Argentina, la iniciativa busca ampliar a mayor escala una experiencia desarrollada durante 15 años en el barrio de La Boca, donde la organización viene trabajando para facilitar el acceso a viviendas.
“Lo que busca la Inmobiliaria Social es lograr la escala, mostrar a mayor escala esa evidencia que construimos durante 15 años”, dijo.
El objetivo es actuar como un intermediario entre propietarios de inmuebles desocupados y personas que hoy quedan excluidas del mercado formal de alquileres.
“Trabajamos con una población con ingresos y capacidad de pago, pero con ingresos informales que representan una barrera para acceder al mercado formal de alquileres”, explicó.
Además, remarcó que existe una importante cantidad de viviendas vacías que podrían incorporarse a este sistema mediante mecanismos que otorguen garantías tanto a los dueños como a los inquilinos.
El antecedente del debate en Santa Rosa
La iniciativa guarda similitudes con el proyecto presentado semanas atrás por la Unión de los Trabajadores de la Tierra en Santa Rosa para crear una inmobiliaria municipal.
La propuesta presentada en la capital pampeana plantea la conformación de una entidad pública que intervenga en el mercado de alquileres con el objetivo de vincular propietarios e inquilinos, brindar garantías, transparentar las operaciones y ampliar la oferta de viviendas disponibles.
Desde la organización sostienen que la herramienta permitiría reducir algunas de las barreras de acceso que hoy enfrentan quienes no pueden cumplir con los requisitos tradicionales exigidos por las inmobiliarias privadas, además de desalentar la especulación con inmuebles desocupados.
Demanda creciente
Si bien ambos proyectos presentan diferencias en su implementación, comparten un diagnóstico: existe una demanda creciente de familias que pueden afrontar un alquiler pero quedan excluidas por la informalidad laboral, mientras numerosas viviendas permanecen vacías. En ese escenario, tanto la Inmobiliaria Social como la propuesta de una inmobiliaria municipal buscan intervenir para acercar la oferta y la demanda mediante un esquema con mayor participación institucional.


