Esta semana se conocerá el dato oficial de inflación de junio y el Gobierno mantiene el optimismo de quebrar la barrera del 2% mensual, lo que marcaría un nuevo registro de desaceleración en el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
La última vez que la inflación superó ese nivel fue en marzo, cuando alcanzó el 3,4%. Desde entonces, los datos oficiales mostraron una tendencia descendente y alentaron al Ejecutivo a anticipar que el sexto mes del año podría cerrar con un índice que empiece con “1”.
“Yo la veo en 1,9% si tengo que dar un número. Lo proyecto tomando a veces a la Fundación Libertad y Progreso, que tiene sus propias estimaciones y, la verdad, muy cercanas”, sostuvo el flamante vocero presidencial, Adrián Ravier.
De todos modos, aclaró que se trata de una proyección y que puede haber diferencias con el dato final. “Me puedo equivocar y puede ser 2% o 1,8%, pero la tendencia es hacia abajo”, señaló.
En la misma línea se expresó el ministro de Economía, Luis Caputo, quien durante una entrevista televisiva aseguró que la inflación continuará bajando en los próximos meses y lamentó que la polémica en torno al caso de Manuel Adorni haya desplazado otras noticias económicas favorables para el Gobierno.
El funcionario afirmó que el Ejecutivo trabaja para que la sociedad “pueda quedarse tranquila” respecto de que “la inflación seguirá bajando”, aunque evitó establecer una meta concreta.
“Si mirás el caso Adorni, se combinó con un shock externo brutal que fue la guerra en Medio Oriente. Ahí tocamos el mínimo en el riesgo país a título fiscal, la inflación para abajo. Entonces, cuando miro los datos, digo: no parece estar afectando”, explicó.
Con este escenario, el Gobierno busca instalar la idea de que la inflación dejó de ser el principal problema económico y concentra ahora la atención en la recuperación de la confianza del mercado, luego del anuncio del programa financiero y la baja del riesgo país hasta niveles cercanos a los 400 puntos.
Entre 2% y 1,5%
Las principales consultoras privadas relevadas por la Agencia Noticias Argentinas coinciden con la expectativa oficial y anticipan una tercera desaceleración consecutiva, con la mayoría de las estimaciones por debajo del 2%.
Econviews registró que en la cuarta semana de junio los precios de una canasta de alimentos y bebidas en supermercados aumentaron 0,2%, una desaceleración frente al 0,3% observado en la semana anterior.
El relevamiento destacó subas en embutidos (2,6%) y una baja en bebidas (-0,8%). Así, la variación acumulada de las últimas cuatro semanas se ubicó en 1,1%.
Por su parte, LCG no registró variaciones en alimentos y bebidas durante la última semana de junio. La suba de verduras (1,7%) y bebidas (0,9%) fue compensada por las bajas en carnes (-0,4%) y frutas (-1,3%).
Según esa medición, el promedio de inflación de alimentos de las últimas cuatro semanas se desaceleró 0,4 puntos porcentuales y quedó en 1,5%, frente al registro de mayo.
La consultora Analytica calculó que los alimentos y bebidas aumentaron 0,1% durante la cuarta semana del mes y que el promedio de las últimas cuatro semanas se ubicó en 1,4%. Para la inflación general de junio proyectó una suba del 1,8%.
En ese relevamiento, las mayores subas se registraron en verduras (5,3%) y aguas, gaseosas y jugos (2,4%), mientras que las principales bajas correspondieron a pescados y mariscos (-1,9%) y frutas (-2,3%).
C&T estimó una inflación del 1,9%, en línea con la expectativa del Gobierno. Según su análisis, tanto la inflación núcleo como los precios regulados contribuyeron a moderar el índice, mientras que los estacionales mostraron una aceleración.
“Tres rubros subieron por encima del promedio. El primero fue bienes y servicios varios, con 2,9%, impulsado principalmente por los cigarrillos. Salud aumentó 2,5%, con incrementos similares en medicamentos y prepagas. En vivienda se destacó el ajuste en los salarios de encargados de edificios”, explicó la consultora.
En alimentos y bebidas, C&T calculó un incremento del 1,9%, con verduras por encima del 10% y la carne con la menor suba desde septiembre del año pasado. Las bebidas, en tanto, mostraron una desaceleración respecto de mayo.
“La variación de precios fue perdiendo impulso a lo largo del mes, cerrando más cerca del 1,5% hacia el final del período, lo que favorece una menor inflación en julio”, indicaron.
La Fundación Libertad y Progreso proyectó una inflación del 1,8%, impulsada principalmente por alimentos, que aumentaron 1,4% mensual y aportaron 0,3 puntos porcentuales al índice general, y transporte, que subió 2,5%.
Al igual que otras consultoras, destacó el impacto del aumento del tabaco y el alcohol, especialmente por “los fuertes aumentos de los cigarrillos luego de más de tres meses sin cambios significativos”.
“El dato perforaría el ansiado umbral del 2%, que venía siendo difícil de quebrar. Luego del pico de marzo, la inflación vuelve a ceder nuevamente. De confirmarse, la señal es positiva y hacia adelante podría continuar bajando siempre que la demanda de pesos continúe normalizándose”, sostuvo.
El mercado, en tanto, espera una inflación del 2% para junio y una cifra similar para julio. Desde agosto, las proyecciones apuntan a que el índice podría ubicarse nuevamente por debajo de ese nivel.
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central de la República Argentina (BCRA) estimó que la inflación acumulada durante 2026 rondaría el 30%. Entre las consultoras y bancos del denominado “Top 10”, las entidades con mejores antecedentes de precisión, la proyección fue menor: 1,9% para junio.
El anticipo del dato oficial
La inflación de junio en la Ciudad de Buenos Aires fue del 1,8% y acumuló un aumento del 16% durante el primer semestre del año.
El dato del Instituto de Estadística y Censos porteño (IDECBA) suele funcionar como referencia anticipada del índice que luego publica el INDEC, por lo que el mercado espera que la medición nacional se ubique en un rango similar.
El informe porteño señaló que la variación mensual estuvo explicada principalmente por los aumentos en Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles; Alimentos y bebidas no alcohólicas; Salud; Transporte; y Equipamiento y mantenimiento del hogar, que en conjunto explicaron 1,4 puntos porcentuales del incremento general.

