El Banco de Sangre del Hospital de Complejidad Creciente René Favaloro, de Santa Rosa, logró la acreditación oficial exigida por el Programa Nacional de Hemoterapia, un reconocimiento que posiciona al servicio entre los de mayor nivel de complejidad del país. A partir de este avance, el establecimiento incorporó el procesamiento de muestras mediante biología molecular, una tecnología que permite detectar virus en sangre con mayor precisión y garantizar transfusiones más seguras en toda La Pampa.
Según resaltó el Ministerio de Salud, el logro es resultado de una política sanitaria sostenida y de una inversión permanente en la Red Provincial de Salud impulsada por el gobernador Sergio Ziliotto, que permitió dotar al hospital de infraestructura, equipamiento y capacitación profesional para alcanzar los estándares actuales de excelencia médica.
La jefa del Banco de Sangre del Hospital Favaloro, Ana Paula Portalez, destacó el proceso que llevó a obtener la certificación nacional y explicó que implicó más de un año de trabajo para adecuar cada procedimiento a las exigencias de los organismos especializados. “Haber alcanzado la acreditación nacional marca un logro inmenso para nuestro servicio. Buscamos consolidar un estándar de excelencia y postular nuestra labor a la auditoría del máximo organismo científico del país: la Asociación Argentina de Hemoterapia, Inmunohematología y Terapia Celular (AAHITC)”, explicó.
La especialista señaló que la evaluación incluyó una revisión integral del funcionamiento del servicio, desde la captación del donante hasta la transfusión al paciente. “Fue un trabajo tremendo de más de un año. Implicó capacitar intensamente al personal y estandarizar cada uno de nuestros procedimientos bajo el marco regulatorio de la ANMAT”, remarcó.
Los auditores de la AAHITC supervisaron la cadena completa de trabajo y validaron la infraestructura, los procesos y la competencia del equipo profesional. “Para la comunidad pampeana significa la máxima garantía de seguridad: demuestra que la sangre que procesamos cumple con los estándares más exigentes del país”, afirmó Portalez.
Una tecnología que reduce riesgos y salva vidas
Uno de los principales avances incorporados por el servicio es la aplicación de la biología molecular NAT (tecnología de amplificación de ácidos nucleicos) para analizar los hemocomponentes.
La jefa del Banco de Sangre explicó que, tradicionalmente, los estudios serológicos buscan los anticuerpos que genera el organismo frente a un virus. Sin embargo, ese proceso puede demorar semanas en hacerse detectable. “La biología molecular rastrea directamente el ADN o ARN del virus en la sangre del donante, permitiendo identificar una infección mucho antes”, explicó.
Esta tecnología permite reducir el denominado período de ventana serológica, es decir, el tiempo en el que una persona puede tener un virus en su organismo pero aún no presentar marcadores detectables mediante métodos tradicionales. “Si bien la serología ya ofrece una seguridad muy elevada, esta tecnología nos permite detectar el virus de forma oportuna, apenas ingresa al organismo, acortando drásticamente ese período”, señaló Portalez.

La profesional destacó que el objetivo final es proteger tanto al donante como al paciente que recibe una transfusión. “Donar sangre es un acto de enorme responsabilidad solidaria que nosotros, desde Salud y desde el Estado provincial, protegemos con los máximos estándares científicos del país”, sostuvo.
De banco hospitalario a Centro Regional de Hemoterapia
La incorporación tecnológica y la acreditación nacional permitieron además un cambio histórico para el sistema sanitario pampeano: el Banco de Sangre del Hospital Favaloro dejó de funcionar únicamente como servicio intrahospitalario y pasó a constituirse formalmente como Centro Regional de Hemoterapia.
A partir de convenios de reciprocidad firmados con instituciones privadas, el sistema público provincial abastece con hemocomponentes seguros tanto a hospitales públicos como a clínicas y sanatorios privados.
De esta manera, La Pampa se convirtió en la tercera provincia del país -después de Córdoba y Tucumán- y la primera de la Patagonia en centralizar las determinaciones del subsector público y privado mediante biología molecular.
“Hoy funcionamos como un nodo central. Una persona puede donar sangre en el Hospital Gobernador Centeno de General Pico, en el Hospital Padre Ángel Buodo de General Acha o en el Hospital Favaloro de Santa Rosa, pero toda la serología y el procesamiento molecular provincial se realizan en nuestro laboratorio”, explicó Portalez.
Además, remarcó que el sistema es gratuito tanto para quienes donan como para quienes reciben componentes sanguíneos. “Nadie tiene que pagar absolutamente nada por venir a donar ni por recibir los componentes. Gracias a la calidad alcanzada, abastecemos al sector privado dentro de un marco seguro y normado”, afirmó.
Alta complejidad médica sin salir de La Pampa
El desarrollo del Centro Regional de Hemoterapia también permitió avanzar en tratamientos de alta complejidad dentro de la provincia, como las aféresis terapéuticas, entre ellas la plasmaféresis.
“Utilizamos equipamiento similar al de diálisis para remover el plasma enfermo del paciente y reemplazarlo por plasma sano de donantes. Esto es fundamental para tratar enfermedades autoinmunes graves”, explicó la especialista.
Como ejemplo del impacto concreto del servicio, recordó un caso reciente de una paciente con Púrpura Trombótica Trombocitopénica, una enfermedad grave que requirió un tratamiento intensivo.
“Tuvimos un caso crítico donde una paciente recibió 120 unidades de plasma en 13 días. Gracias a la disponibilidad inmediata del recurso y a la precisión del tratamiento evolucionó de manera excelente. Eso es lo que se logra con inversión, calidad y solidaridad de la comunidad”, destacó.
El llamado a donar sangre
Finalmente, Ana Paula Portalez convocó a la comunidad pampeana a incorporar la donación voluntaria como un hábito solidario. “Donar sangre puede salvar hasta cuatro vidas por cada procedimiento, porque al fraccionar una unidad se obtienen glóbulos rojos, plasma, plaquetas y crioprecipitados que permiten atender a distintos pacientes”, explicó.
Los requisitos básicos para donar son tener entre 18 y 65 años, pesar más de 50 kilos, presentar el DNI y encontrarse en buen estado de salud. También recomendó no concurrir en ayunas, tomar líquidos previamente y respetar los tiempos establecidos luego de tatuajes, piercings, cirugías o partos.
Las donaciones pueden realizarse en el Hospital Favaloro de Santa Rosa, el Hospital Gobernador Centeno de General Pico y el Hospital Padre Ángel Buodo de General Acha.
“Donar sangre es un acto de enorme responsabilidad civil que hoy, gracias a la solidaridad de las pampeanas y pampeanos y a la inversión de un Estado provincial eficiente, se protege con los máximos estándares de calidad y seguridad científica del país”, concluyó la jefa del servicio.

