El productor agropecuario Martín Osvaldo Sanso, quien alquila un coto de caza en el paraje El Durazno, La Pampa, denunció una situación “desesperante” por la mortandad y el descontrol poblacional de más de 2000 animales que permanecen en un predio de 600 hectáreas, y responsabilizó a la Dirección de Recursos Naturales y al Ministerio de la Producción por la falta de respuestas. “Se me están muriendo 100 ciervos y nadie me responde en Recursos Naturales”, alertó.
Sanso, en una entrevista con Diario Textual, dijo que alquila desde hace una década un campo. Lo llamó coto de caza Huanguelén. Dijo que la situación comenzó en 2024, cuando fue sancionado por trasladar ciervos de su propiedad entre dos campos de su pertenencia: uno ubicado en la provincia de Buenos Aires y otro en La Pampa. Según relató, había ingresado ejemplares de ciervo colorado y ciervo dama con documentación del Servicio Nacional del Servicio de Sanidad y Calidad Agroalimentario (Senasa), pero sin autorización de Recursos Naturales de La Pampa. “Ingresé ciervos colorados y ciervos damas, con guía del Senasa, sin pedir autorización de ellos. Ahí me inhabilitaron. Solo por eso, es una locura”, sostuvo.
La sanción administrativa derivó, según indicó el productor, en una inhabilitación para realizar trámites oficiales hasta el año 2030 y una multa que asciende a 16 millones de pesos. “Está bien que me cobren una multa, pero no me dan una solución con los animales. Ya no puedo pagar más el alquiler ni darles de comer, y se están reproduciendo indiscriminadamente”, afirmó.
En el predio conviven ciervos colorados, axis y damas, antílopes, búfalos, muflones, ñandúes y jabalíes. Sanso aseguró que la falta de control sanitario y poblacional generó una situación crítica. “Un camión de maíz son cinco millones de pesos y hace años que no me dejan vender los animales. Los más débiles, junto con los antílopes, son los que terminan muriendo por el frío”, explicó.
El productor afirmó a Diario Textual que presentó en dos oportunidades planes de manejo para transformar el establecimiento en un criadero habilitado, lo que le permitiría regular la cantidad de animales, comercializarlos y afrontar los costos de alimentación y mantenimiento.
“He propuesto regalar las hembras para los comedores, a quien sea, pero tampoco lo aceptan”, sostuvo. Según su relato, desde enero envió pedidos de ayuda a Recursos Naturales alertando sobre la falta de recursos económicos para sostener la actividad. “En ningún momento se acercaron para ver cómo estaban los animales o si necesitaba algo. Les vengo diciendo que no tengo más dinero para comprar comida ni para seguir pagando el alquiler. Por favor, denme una solución. Ya se me van muriendo más de 100 animales”, expresó.
Desde el Ministerio de la Producción, consultados por Diario Textual, evitaron realizar declaraciones públicas por el momento. “Todo está bien fundamentado”, indicaron fuentes del organismo, en referencia a las sanciones aplicadas, aunque no brindaron mayores detalles.
El conflicto mantiene en el centro de la discusión el manejo de fauna exótica en establecimientos privados y la responsabilidad sobre el bienestar de los animales ante una población que, según Sanso, quedó sin posibilidades de control.

