Las empresas contratistas que prestan servicios en el área hidrocarburífera El Medanito reclamaron una actualización urgente de las tarifas que perciben por sus trabajos y exigieron una solución a las deudas que, según denunciaron, dejó la firma Petroquímica Comodoro Rivadavia (PCR). Advirtieron que varias compañías trabajan con pérdidas y que algunas podrían dejar de operar en las próximas semanas.
Los planteos fueron realizados durante una reunión de la Comisión de Seguimiento y Control del Régimen de Transición del Área Hidrocarburífera El Medanito, presidida por la diputada Gisela Cuadrado, de la que participaron empresarios prestadores de servicios.
El área, luego de la salida a mediados de junio de PCR, quedó a cargo de la estatal Pampetrol. A su vez, esta empresa llamó a licitación y adjudicó el área, por un plazo de 8 meses, a Ribeiro.
El titular de GP Servicios Petroleros, Marcelo Faruelo, aseguró que la crisis comenzó por el atraso de las tarifas y sostuvo que hoy las empresas trabajan a pérdida en el área. “Las tarifas quedaron muy por debajo de la realidad y así las empresas no van a poder seguir funcionando”, afirmó. En ese marco, pidió que la nueva operadora, Ribeiro SRL, actualice los valores de los contratos para evitar el colapso de las contratistas.
Faruelo también denunció que PCR mantiene millonarias deudas comerciales con los proveedores, lo que obligó a muchas firmas a tomar créditos bancarios para sostener su funcionamiento. “Las deudas superan varios millones. Tuvimos que financiarnos con créditos y esos costos financieros tampoco están siendo reconocidos”, expresó.
Además, cuestionó que la petrolera no hubiera constituido el fondo de cese laboral previsto para la actividad y explicó que la paralización de equipos durante meses dejó a las empresas afrontando salarios, seguros, certificaciones y otros costos sin ingresos.
Finalmente, criticó la propuesta presentada por PCR para cancelar las obligaciones pendientes. “Quiere pagar apenas un 10% de lo que realmente adeuda”, aseguró.
Por su parte, Alexis Medina, de Transporte Medina, sostuvo que las contratistas buscan respaldo institucional frente a una empresa que «se está yendo a otro yacimiento» dejando una situación crítica para los proveedores pampeanos.
El empresario explicó que mantiene tres equipos en condición de stand-by, con trabajadores cobrando sus salarios, pero sin generar ingresos. “Seguimos pagando créditos, seguros y un montón de gastos, pero sin cobrar. Los equipos están parados y las empresas se desfinancian”, afirmó.
También señaló que muchas unidades fueron adquiridas mediante créditos para responder a licitaciones específicas y hoy permanecen inmovilizadas.
En tanto, Antonio Azor, de Azor Transportes, expresó su preocupación por las obligaciones laborales que podrían surgir con el cambio de operadora.
Explicó que el gremio pretende que las contratistas asuman no solo las indemnizaciones correspondientes al período trabajado para PCR, sino también la antigüedad acumulada por los empleados con operadoras anteriores. “Podríamos tener que vender todo para afrontar esas indemnizaciones”, advirtió.
A su turno, Zulema Suárez, representante de GP, afirmó que el congelamiento de tarifas durante el último año y medio, sumado al incremento de los costos operativos, llevó a las contratistas a trabajar con pérdidas.
Suárez sostuvo que Ribeiro SRL ya mantuvo un primer contacto con las empresas, aunque todavía no hubo una reunión formal para discutir la actualización de tarifas, mientras que PCR aún no presentó una propuesta concreta para resolver las diferencias económicas acumuladas.
Suárez aclaró que el reclamo de las contratistas corresponde a costos efectivamente afrontados y no a una negociación por daños y perjuicios.
Además, cuestionó el esquema de stand-by porque, según explicó, solo reconoce una parte de los costos laborales y obliga a las empresas a absorber el resto de los gastos necesarios para mantener los equipos disponibles. “Necesitamos resolver en el corto plazo tanto las diferencias pendientes como la actualización de tarifas. La fórmula de ajuste que se propone sigue dejando a las empresas por debajo de los costos reales”, concluyó.

