La presidenta de la Federación Agraria Argentina (FAA), Andrea Sarnari, cuestionó el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada que el Gobierno nacional busca tratar esta semana en el Senado y advirtió que la iniciativa, al modificar la Ley de Tierras, eliminaría los límites para la compra de campos por parte de extranjeros. Sostuvo que la normativa vigente no prohíbe las inversiones extranjeras, sino que establece controles para resguardar recursos naturales, zonas de frontera y la soberanía nacional.
En una entrevista con Radio Textual, Sarnari recordó que la Federación Agraria fue una de las impulsoras de la Ley de Tierras y defendió la necesidad de mantener restricciones a la extranjerización de tierras rurales.
“Nosotros fuimos, en parte, impulsores de esta ley porque sosteníamos que era necesario resguardar los recursos naturales. Hablamos de cuidar que no se extranjericen lugares importantes por sus minerales, el agua o los bosques, además de proteger ampliamente las zonas de frontera y la soberanía nacional”, afirmó.
La dirigente explicó que el régimen actual no impide que ciudadanos extranjeros adquieran tierras en Argentina, sino que establece límites. “Hoy no está prohibido que un extranjero compre tierras. Está limitado y justamente tiene esa función de proteger recursos estratégicos y la producción nacional”, señaló.
Sarnari rechazó la idea de que la legislación vigente desaliente inversiones. “Nadie está diciendo que los extranjeros no vengan a invertir. La Argentina siempre estuvo abierta al mundo y la Constitución así lo establece. Lo que esta ley busca evitar es que existan capitales volátiles que vengan, compren grandes extensiones, produzcan durante algunos años y luego se retiren”, sostuvo.
Dijo que la explicación que dio el Gobierno nacional sobre la modificación a la legislación vigente fue dada por el propio presidente Javier Milei durante su discurso en la exposición rural de Palermo.
“La intención es que haya libertad absoluta porque es una condición que están poniendo algunas empresas que quieren invertir en minería y energía. Quieren tener la libertad de comprar todo el territorio que requieran para desarrollar esos proyectos”, indicó.
Sin embargo, planteó que esa apertura debe tener límites. “Hay que buscar equilibrios para que esas empresas puedan venir a invertir y generar desarrollo, pero sin dejar en manos privadas recursos estratégicos para el pueblo argentino”, afirmó.
Además, advirtió que ese escenario se suma a los beneficios contemplados por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que, según señaló, otorga ventajas impositivas a grandes inversores extranjeros.
Durante la entrevista también se refirió a la posibilidad de que grandes compañías tecnológicas busquen adquirir tierras por el acceso al agua dulce, un recurso clave para el funcionamiento de centros de datos destinados a inteligencia artificial.
“El agua es uno de los recursos estratégicos que más hay que cuidar. Somos privilegiados por la cantidad de agua dulce que tiene la Argentina y el mundo nos mira justamente por eso. Todos los recursos son finitos y hay que tener una mirada de mediano y largo plazo”, afirmó.
A su entender, el Gobierno prioriza la llegada de inversiones sin contemplar suficientemente esa dimensión.
“Hay una necesidad de que lleguen inversiones rápidamente para reactivar la economía, pero no por eso podemos descuidar los cimientos de nuestro territorio”, advirtió.
La presidenta de la FAA también reclamó por el deterioro de la infraestructura vial y ferroviaria.
Sostuvo que el mal estado de las rutas incrementa los costos logísticos y representa un riesgo para quienes las transitan diariamente.
“Necesitamos que se reactive la obra pública y también la red ferroviaria. La producción argentina tiene que empezar a salir por tren porque las rutas ya no soportan el volumen que hoy se transporta”, afirmó.

