El presidente y el vicepresidente de la Cooperativa Popular de Electricidad (CPE) de Santa Rosa, Manuel Simpson y José Piatti, participaron en Neuquén de un encuentro del movimiento cooperativo en el que se respaldó a la Cooperativa provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén Limitada (CALF) frente a las presiones de funcionarios de la Embajada de Estados Unidos en Argentina para que no contratara a Huawei, empresa china proveedora de tecnología y servicios de telecomunicaciones.
Las autoridades de la CPE adhirieron a la Declaración de Neuquén, difundida este jueves 13 de agosto, en la que representantes de cooperativas y mutuales de todo el país ratificaron la autonomía, la independencia institucional y el gobierno democrático de las entidades. El documento cuestionó las presiones externas sobre las decisiones comerciales de las cooperativas y reivindicó su derecho a elegir libremente proveedores, tecnologías y fuentes de financiamiento.
Durante el encuentro, Simpson y Piatti transmitieron personalmente a las autoridades de CALF el apoyo del cooperativismo pampeano y entregaron un obsequio institucional a su presidente, Marcelo Severini.
La declaración surgió a partir de la situación generada en torno a CALF. Para las entidades participantes, este tipo de presiones representa un cuestionamiento directo a la autonomía e independencia que constituyen principios centrales del movimiento cooperativo.
El conflicto se produjo cuando desde la embajada le hicieron llegar mensajes de WhatsApp a funcionarios de la cooperativa con amenazas de retiro de visas si la CALF continuaba con intenciones de avanzar en el acuerdo con la empresa china. Luego, el propio embajador Peter Lamelas confirmó en declaraciones las presiones a los cooperativistas neuquinos, al argumentar que la decisión no implica una intromisión en la soberanía argentina, sino una medida vinculada exclusivamente con la seguridad nacional de Estados Unidos.
Contra las presiones externas
La Declaración de Neuquén sostiene que la autonomía y la independencia son condiciones esenciales del cooperativismo y el mutualismo, respaldadas por sus principios universales, el marco jurídico vigente y la Ley Nacional de Cooperativas Nº 20.337.
Entre los principales puntos, las entidades reivindicaron el derecho de cada cooperativa a gobernarse democráticamente y tomar sus propias decisiones sobre recursos, servicios, inversiones y alianzas.
También señalaron que la independencia institucional implica poder seleccionar proveedores, tecnologías y fuentes de financiamiento sin presiones ni condicionamientos externos.
En ese marco, el documento puso en valor el papel económico y social de las cooperativas, que administran patrimonios, realizan inversiones, generan empleo, prestan servicios esenciales e incorporan tecnología.
El encuentro también abordó la iniciativa del Gobierno nacional para redefinir el Impuesto a las Ganancias, que, según las entidades, retoma el intento de gravar las actividades de cooperativas y mutuales.
Para la CPE, la reunión constituyó una nueva expresión del compromiso del movimiento cooperativo con sus principios fundacionales y con un modelo de desarrollo basado en la participación democrática, el trabajo, la solidaridad y el arraigo territorial.
Las presiones desde EE.UU.
CALF denunció semanas antes contactos e injerencia de la Embajada de los Estados Unidos para frenar lazos comerciales con la firma china Huawei en su servicio Calfibra.
La conducción de la cooperativa defendió su autonomía tecnológica y comercial. Y aclaró que compra a proveedores de múltiples países y prioriza calidad y costo


