El presidente Javier Milei vinculó la baja natalidad en Argentina con las dificultades para el crecimiento económico y afirmó que el país “está pagando muy caro la locura de los pañuelitos verdes” en una crítica abierta al derecho al aborto legal.
No es la primera vez que el presidente, que no tiene hijos, vincula la caída de la tasa de natalidad en Argentina con la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo. Ya lo hizo en varias oportunidades. Sin embargo, esto es insostenible. La evidencia disponible no permite trazar una línea de causalidad directa entre la baja de la natalidad y la sanción de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE).
Los datos oficiales que produce el Ministerio de Salud de la Nación muestran que la tasa de natalidad -nacidos vivos cada mil habitantes- viene bajando desde 2014 en Argentina, mientras que la ley de aborto se aprobó recién en diciembre de 2020.
Especialistas consultados por Chequeado señalan que la baja de la natalidad responde a múltiples factores, como cambios sociales, educativos y laborales, y mayor acceso a métodos anticonceptivos.
En un extenso discurso en el que habló sobre su modelo económico, el presidente reconoció que “falta un montón” en el frente social, aunque defendió el rumbo general de su gestión.
Al introducir su planteo sobre población, el jefe de Estado lo enlazó con su visión del mercado de trabajo y del capital: consideró que como no se alcanza una tasa de crecimiento de la población, esa situación afecta tanto la expansión de la economía como el sistema previsional.
Instantes después, profundizó esa idea con una secuencia de definiciones directas. “Hoy Argentina no llega a una tasa de crecimiento de la población y de natalidad que permite la reposición. Por lo tanto, esa pasión por asesinar niños en el vientre de la madre también nos está costando caro en términos de crecimiento. Y ni les cuento en términos de sistema previsional”, dijo el presidente, quien no tiene, precisamente, hijos.
Antes de ese tramo, el mandatario había sostenido que su programa económico apunta a bajar la inflación y hacer crecer la economía. “Mi mandato fue bajar la inflación y hacer crecer la economía. Bueno, digo, yo voy a cumplir con mi mandato”.
“¿Falta? Sí, claro que falta un montón. La foto sigue siendo horrible, pero la película es la mejor de la historia argentina”, aseguró ante el aplauso del auditorio.


