La diputada provincial María Laura Trapaglia (PRO) presentó un proyecto para derogar la Ley 2717 de descanso dominical, al considerar que la normativa “quedó atrás de la realidad comercial de La Pampa” y que actualmente genera restricciones para la actividad comercial.
La ley fue sancionada por la Legislatura en 2013 con un amplio consenso de empleados y empleadores, tanto de Santa Rosa como de General Pico. Este es el tercer intento de derogarla: primero fue Comunidad Organizada y luego el PRO que plantearon voltear la norma. En ambos casos no pudieron por el fuerte rechazo de cámaras de comercio y gremios.
La misma Trapaglia había presentado un proyecto en julio de 2025. En aquel entonces la acompañaron otros legisladores del PRO, pero una de ellas, Noelia Viara, pocos días después salió públicamente a decir que no creía que fuera a prosperar y, además, planteó reparos de fondo.
Viara explicó que en General Pico el cierre dominical había sido percibido como “un derecho ganado por los trabajadores”. También contó que había hablado con trabajadores de supermercados y que le transmitieron que el domingo es el único día que tienen para estar con sus familias.
Hubo un elemento personal que explicó bastante su posición: su padre es comerciante. Viara dijo que, justamente, el domingo era el día que podía compartir con él. Y sostuvo que el proyecto no responde a una necesidad de General Pico, sino que estaría más orientado a la realidad comercial de Santa Rosa.
Vida social y familiar
El Centro Empleados de Comercio de Santa Rosa, uno de los principales impulsores de la medida, sostuvo y sostiene como argumento central de la medida que el cierre dominical “garantiza que el empleado tenga vida social y familiar”,
Según dijo en aquel entonces su titular, Rodrigo Genoni, la ley tuvo dos objetivos esenciales. Por un lado, económico, proteger a un sector minorista que encuentra en los domingos un día clave de ventas, sobre todo en barrios y localidades del interior. Y por otro, social, garantizar que las familias trabajadoras puedan compartir al menos un día completo a la semana. “Antes de esta ley, eso era casi imposible”, expresó.
Sin chances en la Legislatura
El consenso social que sostiene el cierre dominical hace que en la Legislatura, con su actual composición, sea imposible que avance la derogación. Al rechazo del peronismo se suma parte del PRO y la UCR.
Se descuenta que será totalmente rechazado por el bloque del peronismo, que entre sus filas tiene a Daniel Lovera, secretario general del Centro Empleados de Comercio de General Pico. También hay diputados y diputadas radicales que se oponen a la derogación que pretende Trapaglia.
¿Qué dice el proyecto de Trapaglia?
La iniciativa presentada por Laura Trapaglia plantea eliminar la obligación que impide la apertura de determinados comercios durante los domingos y sostiene que la decisión sobre la actividad comercial debería quedar en manos de los comerciantes, trabajadores y consumidores.
“¿Por qué una ley debería impedir que un comercio abra un domingo si sus dueños quieren hacerlo y hay trabajadores dispuestos a trabajar?”, planteó Trapaglia como eje de los fundamentos de la propuesta.
Según la legisladora del PRO, la Ley 2717 “generó restricciones, afectó la actividad y obligó incluso a distintos municipios a adaptar sus normativas frente a los reclamos del sector”.
Trapaglia sostuvo que la derogación de la normativa no implicaría eliminar el derecho al descanso semanal de los trabajadores. “Derogarla no significa quitar derechos laborales: el descanso semanal de los trabajadores continúa garantizado”, afirmó el proyecto.
Desde esa perspectiva, la diputada planteó que la legislación debería permitir una mayor flexibilidad para que los trabajadores puedan decidir si desean prestar tareas los domingos, siempre dentro de las normas laborales vigentes.
La iniciativa también incorpora como argumento la libertad de elección de los consumidores, al considerar que existen pampeanos que prefieren realizar sus compras durante los domingos.
“Significa darle mayor libertad de elección a trabajadores, empleadores y consumidores”, sostuvo Trapaglia.
La diputada consideró que el Estado no debería impedir la apertura de un comercio cuando existe voluntad del propietario, trabajadores dispuestos a prestar tareas y demanda por parte de los consumidores.
“Por qué si un comercio quiere abrir, tiene trabajadores que quieren trabajar y hay pampeanos que quieren comprar, el Estado no debería decidir por ellos”, afirmó.



