La empresa Dorada S.A., ex Flora Dánica, productora de margarinas, mantecas y aderezos, anunció el inminente cierre de su planta ubicada en Llavallol, partido de Lomas de Zamora, previsto para el próximo 30 de septiembre. El Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria Aceitera de Capital Federal y Gran Buenos Aires (SOEIA) rechazó la decisión y denunció la situación ante el Ministerio de Trabajo bonaerense, al tiempo que reclamó una audiencia con la empresa.
La planta es propiedad del grupo Beltrán y atravesó un proceso similar hace menos de dos años. En aquel momento, la intervención del sindicato y una serie de negociaciones permitieron que la fábrica volviera a funcionar en febrero de 2025, luego de meses de gestiones que incluyeron la incorporación de Dorada S.A. al programa PREBA del Gobierno bonaerense.
Ahora, apenas un año y medio después de aquella reapertura, la empresa comunicó nuevamente su intención de cerrar la planta. Para el sindicato, la decisión vuelve a poner en riesgo los puestos de trabajo y constituye una nueva señal de la crisis que atraviesa la industria.
“Hoy tenemos esta noticia aberrante de que la empresa quiere cerrar nuevamente, echándole la culpa al consumo, echándole la culpa a diferentes cuestiones que ellos tienen operativamente. Parece que siempre el costo lo tienen que pagar los trabajadores”, cuestionó el secretario general del SOEIA, Ezequiel Roldán.
El dirigente sindical sostuvo que el gremio volverá a reclamar por la continuidad de la actividad y la preservación de los puestos laborales. “Nosotros, desde el Sindicato y junto a los compañeros, tenemos la firme decisión de seguir defendiendo los puestos de trabajo, el salario y el Convenio Colectivo de Trabajo”, afirmó.
Desde el SOEIA remarcaron además que el sindicato tuvo un papel central en la reapertura de la fábrica en 2025 y que fueron los trabajadores quienes decidieron sostener la pelea por la continuidad de la planta.
“El sindicato ha hecho mucho para que esta empresa siga abierta con los trabajadores que decidieron quedarse a pelearla. Por eso, esta empresa siguió operando hasta hoy”, señaló Roldán.
El nuevo anuncio vuelve a poner a Dánica en el mapa de los conflictos industriales y laborales. La secuencia resulta especialmente significativa: una planta que había logrado reanudar su actividad después de un proceso de cierre vuelve a enfrentar, pocos meses más tarde, la posibilidad concreta de dejar de producir.
Mientras la empresa atribuye la situación a problemas vinculados con el consumo y cuestiones operativas, el sindicato reclama discutir alternativas para evitar el cierre y preservar los puestos de trabajo. La próxima instancia será la audiencia que el gremio solicitó ante el Ministerio de Trabajo bonaerense.
El caso de Dánica se suma así a una sucesión de conflictos y cierres que los sectores sindicales vienen señalando como parte de un proceso de retroceso de la actividad industrial y pérdida de empleo, al que algunos gremios califican directamente como “industricidio”.

