En un caliente final, Rosario Central derrotó 3-1 a Estudiantes de La Plata en el estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero y se coronó campeón de la Supercopa Internacional. El Pincha se puso en ventaja al minuto por el tanto de Alexis Castro, pero el Canalla empató con un tiro libre de Ángel Di María, que también lo dio vuelta tras convertir un penal por una polémica infracción de Leandro González Pirez contra Enzo Copetti advertida por el VAR (Jorge Baliño). No fue la única jugada discutida por el León: también hubo una roja no sacada a Elías Verón y una mano dentro del área de Ignacio Ovando que pudo ser revisada.
El presidente de Estudiantes, Juan Sebastián Verón, entró al campo de juego a increpar al árbitro Darío Herrera. “Toda tuya, ladrón”, le gritó.
Los jugadores de Estudiantes y los de Rosario Central se agarraron a las piñas en la boca de entrada a los vestuarios. Ya venían de incidentes dentro del campo de juego.


