El Consejo Provincial del Partido Justicialista, con la presidencia de Sergio Ziliotto, se reunirá este lunes para oficializar que el acto por el Día de la Lealtad Peronista se desarrollará en el Club Belgrano, de Santa Rosa, pudo saber Diario Textual. Uno de los datos salientes es que por estas horas crecen las versiones de que Carlos Verna intentará vaciar el encuentro: sus principales referentes podrían no concurrir a la reunión del consejo, una señal clara -en caso de cumplirse- de que tampoco participarían del acto del 17 de octubre. Se descuenta que el ultravernismo actuaría en tándem con el intendente santarroseño y “cráneo” del nuevo partido Fuerza Pampa, Luciano Di Nápoli, para hacer un vacío en el día que se conmemora la histórica movilización obrera y sindical para exigir y lograr la liberación del entonces coronel Juan Domingo Perón.
Sería una nueva gestualidad dentro de una serie de encontronazos de Verna con Ziliotto. Entre tantos otros, aparecen el episodio de las elecciones legislativas de 2025, cuando el jefe de la línea interna Plural salió a cuestionar al candidato a diputado nacional Abelardo Ferrán y a los principales funcionarios del gobernador; la decisión del sector vernista de ausentarse de una sesión de la Legislatura en junio de este año; y el creciente vínculo de dirigentes identificados con la Plural con Fuerza Pampa, el partido que tiene como cara formal al intendente de Lonquimay, Manuel “Manu” Feito, pero que dentro del peronismo es asociado con Luciano di Nápoli.
El dato político de fondo es que el acto del 17 de octubre llega en un momento particularmente delicado para el peronismo pampeano. El PJ hizo una convocatoria pública a todos sus sectores, con la idea de mostrar unidad frente a la discusión por la sucesión de Ziliotto y frente al armado de una alianza opositora que reúne a la UCR, el PRO y La Libertad Avanza, entre otros espacios.
En el PJ todavía no existe acuerdo sobre quién debe encabezar una candidatura ni sobre el mecanismo para definirla. Y allí aparecen las tres principales piezas de esta etapa: Ziliotto, Verna y Di Nápoli.
Ziliotto conserva dos herramientas centrales. Una es la gestión. La otra es la conducción formal del PJ. Como gobernador y presidente del partido, será quien termine teniendo la capacidad institucional para ordenar buena parte del proceso electoral. Por ahora, el mandatario administra los tiempos y evita apurar una discusión que otros dirigentes pretenden acelerar. También inició una etapa de recorridas y reuniones del Consejo Provincial por distintas localidades para analizar la situación política y económica y comenzar a construir consensos.

El gobernador, además, sostiene públicamente una misma línea: unidad, participación de todos los sectores y la posibilidad de que las diferencias puedan resolverse dentro del PJ. En paralelo, deja abierta la alternativa de una interna si no existe un acuerdo. Esa posición choca con la de Di Nápoli, que mantiene su aspiración de encabezar la fórmula para la gobernación, pero sostiene que no participará de una interna porque considera que no existen garantías.
En esa tensión aparece Verna. El exgobernador no ocupa un cargo en la conducción formal del partido, pero conserva una estructura política propia dentro de la Línea Plural, con intendentes, legisladores y dirigentes que reconocen su liderazgo.
La relación entre los dos principales dirigentes de la Plural, gobernador y exgobernador, tiene altibajos. En los últimos meses, sin embargo, se deterioró de manera progresiva. En junio, el enfrentamiento tuvo una expresión institucional cuando los seis legisladores que responden a Verna se ausentaron de una sesión de la Cámara de Diputados. El oficialismo quedó entonces en minoría.
No fue el primer episodio de este tipo. En octubre de 2025, en medio de las elecciones legislativas, Verna había cuestionado públicamente a Ferrán y a los principales soldados de Ziliotto. Sus declaraciones se produjeron el mismo día de la elección y generaron un fuerte malestar dentro del oficialismo. Esa jornada abrió además una nueva etapa de desconfianza entre sectores del peronismo.
Se sumaron a las amenazas de denuncias penales a funcionarios del Gabinete por la elaboración del pliego para licitar el área hidrocarburífera El Medanito. Y en los últimos días, desde el norte apuntaron a “funcionarios que no funcionan” por el caso del bebé de Rancul

Ahora, el conflicto ya no pasa solamente por cuestiones de gestión o por una disputa dentro de la Legislatura. El eje es la sucesión de Ziliotto. El gobernador no podrá buscar otro mandato y, por primera vez después de varios años, el peronismo debe resolver quién ocupará el primer lugar de su fórmula provincial.
En ese tablero, Di Nápoli decidió adelantarse. Desde hace meses trabaja para instalar su candidatura y recorrió localidades del interior. Al mismo tiempo, sus dirigentes de confianza participaron de la construcción de Fuerza Pampa. La fuerza consiguió personería jurídica en agosto y quedó habilitada para competir en las elecciones de 2027. La cara formal es Feito, pero detrás está el intendente capitalino.

La aparición de Fuerza Pampa modificó la negociación. Di Nápoli continúa afiliado al PJ, pero ahora tiene una estructura electoral alternativa. Esa herramienta podría servir para negociar desde una posición diferente dentro del peronismo o, si no existe un acuerdo, para competir por afuera. El intendente maneja tres alternativas: ser candidato a gobernador dentro del frente peronista, presentarse por Fuerza Pampa o permanecer en Santa Rosa y buscar un tercer mandato como intendente.
La segunda cuestión que modificó el tablero fue Verna-Di Nápoli. La fotografía de ambos, difundida por el exgobernador el 8 de septiembre, generó una catarata de interpretaciones. No existe una definición pública que permita afirmar que haya una fórmula acordada, pero la reunión mostró que ambos tienen canales directos de diálogo y que Verna conserva capacidad para intervenir en la discusión.
Pocos días después, dos intendentes identificados con el vernismo, Ariel Mauna, de Chacharramendi, y Pablo Lázaro Muse, de Rucanelo, abandonaron el PJ y se incorporaron a Fuerza Pampa. La coincidencia temporal con la reunión de Verna y Di Nápoli fue interpretada dentro del peronismo como una señal. También dio crédito a las especulaciones de que el exgobernador haya dado su consentimiento a esos movimientos o que utilice el nuevo partido como herramienta de presión sobre Ziliotto.
La secuencia fue todavía más significativa porque Verna, casi al mismo tiempo, también apareció junto a Fernanda Alonso y antes lo había hecho junto a la vicegobernadora Alicia Mayoral. Las tres fotografías se leyeron como una demostración de que el exgobernador mantiene abiertas distintas puertas dentro del peronismo y no está dispuesto a quedar al margen de la discusión por la sucesión.
Por lo pronto, Di Nápoli quiere ser gobernador y sostiene que no aceptará una candidatura a vice. “No soy segundo de nadie”, es la frase que, según ha podido confirmar Diario Textual, repite en su entorno. Tampoco quiere competir en una interna. Por eso, su negociación tiene un límite definido: necesita que su candidatura surja de un acuerdo político y no de una elección interna.
Ziliotto, en cambio, todavía no cerró ese mecanismo. Su posición histórica ha sido que el peronismo debe conservar la unidad, pero también ha sostenido que no hay que temerle a las internas. El problema es que una interna, en un escenario de alta tensión, puede dejar heridos y profundizar una fragmentación que el PJ pretende evitar.
Para Ziliotto, el acto representa una oportunidad para exhibir la conducción partidaria y sostener el mensaje de unidad. Para Verna, la discusión pasa por conservar capacidad de decisión en la definición del sucesor y evitar que el gobernador concentre todo el poder del armado de 2027. Para Di Nápoli, el objetivo es distinto: conseguir el reconocimiento de que su candidatura a gobernador debe ser parte de la negociación y conservar, al mismo tiempo, una herramienta propia mediante Fuerza Pampa.
Ahora falta saber qué foto dejará el Día de la Lealtad y, sobre todo, quiénes estarán dentro de ella.



