El consultor y analista político Gustavo Córdoba sostuvo que el peronismo atraviesa una etapa de pérdida de protagonismo político y territorial, aunque conserva un nivel de competitividad electoral que lo mantiene como una de las principales fuerzas de cara a 2027. Para el analista, el desafío del espacio no pasa solamente por resolver sus disputas internas, sino también por construir una coalición capaz de ganar las elecciones y, fundamentalmente, gobernar.
“Primero tiene que desanudar el lío que tiene”, afirmó Córdoba durante una entrevista con Radio Textual (por Radio Kermés), al ser consultado sobre el escenario del peronismo y las posibles candidaturas para las próximas elecciones presidenciales. En ese sentido, consideró que todavía es prematuro hablar de nombres porque el espacio necesita atravesar previamente un proceso de reorganización.
Córdoba señaló que el peronismo “ha perdido predicamento tanto territorial como político en la Argentina” y que ya no puede ser considerado una fuerza que tiene asegurada la mitad más uno de los votos. Sin embargo, destacó que continúa siendo electoralmente competitivo.
“Hoy el peronismo sigue”, afirmó, al señalar que en la última encuesta de su consultora aparece con alrededor del 35% en un escenario de tres fuerzas, junto con libertarios e izquierda. Para Córdoba, ese porcentaje representa “un valor espectacular” para el peronismo, aunque aclaró que es prácticamente el mismo caudal que obtuvo Sergio Massa en la primera vuelta de 2023 y similar al alcanzado en la última elección legislativa.
A partir de esos números, el consultor planteó que el peronismo tiene una base electoral importante, pero que no alcanza con conservar ese núcleo de votos. “No solamente tiene que hacer una cuestión interna de acomodar, cohesionar y unir los sectores internos, sino además pensar también que con el peronismo solo no puede”, sostuvo.
En su análisis, la salida debería ser la construcción de una coalición más amplia, pero con una diferencia respecto de experiencias anteriores. “Tiene que convocar a una coalición para dos cosas: para gobernar y para ganar”, afirmó Córdoba, quien cuestionó que hasta ahora las alianzas opositoras se hayan construido fundamentalmente con el objetivo de ganar una elección, sin una planificación suficiente respecto de cómo gobernar después.
El analista también consideró que las actuales disputas internas del peronismo dificultan la reconstrucción de una alternativa política. “Es lo único que les interesa únicamente en estos días”, señaló en referencia a las peleas dentro del espacio, y estimó que difícilmente durante este año aparezcan definiciones importantes.
Respecto de las posibles candidaturas para 2027, Córdoba pidió cautela y advirtió que todavía pueden aparecer nombres que hoy no están en el centro de la discusión. Mencionó a Sergio Massa, Gerardo Zamora, Natalia de la Sota y Victoria Tolosa Paz, aunque aclaró que antes de discutir candidaturas el peronismo debería concentrarse en recuperar la confianza social.
“Antes que decir nuestros candidatos son estos, tiene que plantear con mucha transparencia hacia la sociedad: nosotros somos estos y vamos a gobernar de esta manera”, sostuvo.
Para Córdoba, esa reconstrucción resulta particularmente necesaria después de la experiencia del Frente de Todos. El peronismo, según su análisis, deberá explicar qué proyecto pretende ofrecerle a la sociedad y cómo piensa gobernar, antes de definir quién será el candidato que encabece esa propuesta.
El consultor también vinculó el futuro electoral del peronismo con la evolución de la economía durante el gobierno de Javier Milei. Consideró que si el oficialismo logra mejorar el poder adquisitivo de las familias y convencer a sus votantes de que el modelo económico funciona, podría obtener un “voto premio” y avanzar hacia la reelección. Si, en cambio, la recuperación no llega a los hogares y comienza a deteriorarse el respaldo al Gobierno, podría instalarse un escenario de voto castigo.
En ese contexto, Córdoba sostuvo que existen votos opositores al Gobierno, pero que todavía falta construir la representación política capaz de reunirlos. “La representación no se consigue por fruto de la casualidad”, afirmó, y remarcó que requiere trabajo, estrategia y, sobre todo, “una mirada común”.


