El vocero presidencial Adrián Ravier salió a defender la “motosierra” del Gobierno de Javier Milei: dijo que es la herramienta con la que el Gobierno bajó la pobreza, la indigencia y la inflación.
“Hay que llevar adelante una reforma tributaria importante”, resaltó en una nota con El Cronista. “Para poder llevar adelante esa reforma tributaria, tenemos que mantener el equilibrio fiscal, porque esta es la caja de herramientas con la que se maneja este Gobierno. Para mantener el equilibrio fiscal y poder bajar impuestos, primero tenemos que bajar más el gasto”, resaltó el presidente de La Libertad Avanza La Pampa.
“Por eso -prosiguió- es importante este mensaje de la motosierra, que algunos lo ven como que va en contra de la gente. Yo insisto, la motosierra es la herramienta con la cual bajamos la pobreza y la indigencia, la herramienta con la cual bajamos la inflación, la herramienta con la cual ya no tenemos que tomar deuda, que nos conduce a otra crisis de deuda”.
El “efecto motosierra” en Argentina alude a la política de ajuste fiscal, reducción del gasto público y desregulación económica que implementó el gobierno de Javier Milei.
Entre las principales consecuencias e impactos, hubo un ajuste fiscal y superávit. El fuerte recorte del gasto estatal afectó las transferencias a las provincias, la obra pública, los subsidios y los programas sociales. El ajuste también incluyó despidos de empleados públicos y recortes de personal en distintos organismos del Estado.
La reducción del gasto se convirtió en una de las principales herramientas del Gobierno para alcanzar el equilibrio fiscal.
La situación golpeó de lleno en los jubilados. La licuación de los haberes y el congelamiento de determinados ingresos provocaron una fuerte pérdida del poder adquisitivo de jubilados y pensionados. También se registró una caída en la compra de medicamentos a través de la obra social Pami.
Hubo una contracción de la industria y la construcción. La paralización de la obra pública y la caída del consumo interno repercutieron en la actividad industrial y de la construcción. Algunos sectores, como la metalurgia y la industria alimentaria, registraron retrocesos interanuales, en un contexto de pérdida de empleo formal.
También se registraron, entre otros, recortes en educación y ciencia. Las reducciones presupuestarias alcanzaron programas educativos, infraestructura escolar y organismos de investigación, como el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).


