La llegada del mes de junio traerá consigo un nuevo incremento de entre el 3% y 4% en los valores de los combustibles líquidos. La suba se debe a la inflación y al aumento de dos gravámenes: el ITC (Impuesto a la Transferencia de Combustibles) y el IDC (Impuesto al Dióxido de Carbono).
Las petroleras informaron que el precio aumentará desde el próximo primero de junio cuando comienza a regir la suba impositiva.
Las compañías estiman que el atraso en el precio de los combustibles va del 6% al 20%, por el impacto de la inflación y que el aumento en la comercialización de los combustibles ubicaría cera del 4% promedio.


