El jueves finaliza el congelamiento de combustibles que el Gobierno había dispuesto por 90 días tras la última devaluación y podría producirse otro incremento del 5% en los surtidores, al que se le podría sumar otro 5% en diciembre, más allá de lo que defina el Gobierno en relación a un ajuste pendiente del 12% en el impuesto a los combustibles, que podría ser paulatino.
Para las petroleras, a comienzos de mes existía un atraso del 20% en los precios, por lo que con el alza del 5% de hace diez días, el 5% que se espera para el jueves y el otro 5% que se presume será en diciembre, las empresas ya habrán recuperado la mayor parte de la rentabilidad perdida en los últimos 90 días.
Si vuelven a subir los combustibles líquidos va a impactar en los precios. Junto con los aumentos en alimentos, entre los que se encuentran la carne y la harina, y las prepagas en diciembre, los nuevos valores para las naftas y gasoil le ponen un piso del 4% a la inflación de noviembre y otro tanto para el último mes del año, e incluso algunas consultoras privadas estiran la suba de precios al 7% mensual para el actual bimestre.


