La mortalidad infantil -un indicador útil de la condición de la salud no solo de los niños, sino de toda la población, y de las condiciones socioeconómicas en las que viven- subió en la provincia: de 7,6 en 2017 a 8,4 ‰ en 2018, según se informó oficialmente este jueves. De todas maneras, el índice se encuentra por debajo de la media nacional.
La tasa de mortalidad infantil es el número de defunciones de niños menores de un año por cada 1.000 nacidos vivos en un determinado año. Es decir que, en 2018, hubo 8,4 muertes por cada mil nacidos vivos.
Esa tasa es un indicador sensible de la disponibilidad, utilización y efectividad de la atención de la salud, particularmente, la atención perinatal.
En el año 2018 el departamento con mayor tasa de mortalidad infantil fue Rancul, seguido por Chapaleufú. Al observar la diferencia interanual 2017-2018, se puede ver que, el departamento Rancul fue el que más aumentó, y el que más bajó su tasa, fue el departamento Chical Co, según se informó en el Anuario Estadístico 2019 que se dio a conocer hoy.


