El Hogar de Medio Camino María Magdalena, creado para la atención, tratamiento, alojamiento y manutención de personas víctimas de violencia de género y de trata de personas, cerrará sus puertas. A fin de mes el municipio le devolverá el predio al Obispado, que tiene pensado instalar un centro evangelizador.
«A fin de mes nos estarían devolviendo el predio que hacía bastantes años que tenía en comodato la municipalidad», dijo el obispo Raúl Martín en declaraciones al noticiero de CPE TV.
«Queremos hacer un centro de evangelización y dedicar una parte a la cuestión social, que sería para Cáritas», dijo el religioso.
En conclusión, el hogar dejará de ser un refugio para mujeres víctimas de violencia de género y trata de personas para tener un destino pastoral, evangelizador y social.
En rigor, el cierre de este refugio se veía venir. En los últimos años su función se redujo a atender la problemática habitacional de las mujeres, pero sin un tratamiento, ni atención de sus problemáticas.


