Un grupo de integrantes de agrupaciones feministas se manifestaron en contra del cierre del Hogar María Magdalena, que contenía y asistía a mujeres víctimas de violencia de género en Santa Rosa.
«No queremos que se cierre porque es el único dispositivo que tienen las mujeres con riesgo de vida», dijo Mary Zerbino, de la Colectiva Todas Somos Andrea. «Es un abandono total a las víctimas», agregó, en conferencia de prensa.
El predio pertenece a la Iglesia Católica. El Hogar de Medio Camino María Magdalena fue creado para la atención, tratamiento, alojamiento y manutención de personas víctimas de violencia de género y de trata de personas.
El municipio anunció recientemente que le devolverá el predio al Obispado, que tiene pensado instalar un centro evangelizador.
En rigor, el cierre de este refugio se veía venir. En los últimos años su función se redujo a atender la problemática habitacional de las mujeres, pero sin un tratamiento, ni atención de sus problemáticas.


