El Gobierno formalizó en el Boletín Oficial la suba de las retenciones a la soja, del 30 al 33%, a parte de los medianos y todos los grandes productores.
Con el decreto 230, firmado por el presidente Alberto Fernández; el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; el ministro de Economía, Martín Guzmán, y Luis Basterra, quedó establecido el nuevo derecho de exportación para la soja y sus subproductos. Esta es una medida que le había confirmado a la Mesa de Enlace anteayer el ministro de Agricultura.
En diciembre pasado, el Gobierno aumentó de 24,7 a 30% las retenciones al cultivo, además del 6,7 al 12% en trigo y maíz, entre otros productos. Luego, con la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva en el Marco de la Emergencia Pública consiguió el aval del Congreso para poner otros tres puntos.
El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca informa la propuesta de derechos de exportación: pic.twitter.com/pWTYcRxfEd
— Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (@AgriculturaAR) March 3, 2020
¿Cómo quedan las retenciones a las exportaciones? Entre los principales cultivos la soja y sus derivados pasan a tributar el 33%, el maíz y el trigo se mantienen en el 12%, pero la harina de trigo baja 2 puntos, de 9 a 7%, y la harina de maíz (polenta y otros derivados) baja 4 puntos hasta el 5%. La gran novedad es el girasol, que años atrás era castigado con alícuotas semejantes a las de la soja. Ahora pasará a tributar solo 7% como si fuera una economía regional. La presión fiscal se redujo en este caso 5 puntos.
En el caso del complejo animal, finalmente se archivó un proyecto para establecer retenciones diferenciales sobre la carne vacuna, según sea con o sin hueso: las retenciones permanecerán en el 9% como desde diciembre pasado. Lo mismo sucede con el sector avícola, que permanece en 9%.
Todos los pequeños productores de La Pampa salen ganando con los cambios a las retenciones
Hace dos semanas, cuando trascendió la intención del Gobierno de poner mayor carga sobre la soja, el argumento era para mejorar la recaudación. Sin embargo, luego del descontento del campo, Agricultura ideó un esquema de compensaciones y bajas en retenciones de otros cultivos que, según el Gobierno, no aportarán nuevos ingresos al fisco. Sí harán, según Basterra, una redistribución al interior del sector. El Gobierno recaudará unos US$354 millones, pero otorgará 186 millones de dólares en compensaciones a productores de soja por hasta 1000 toneladas y 167 millones para reducciones de tasas en economías regionales.
En los considerandos el decreto habla de que «resulta fundamental establecer políticas inclusivas de la actividad exportadora de las economías regionales que mejoren su desempeño y que incrementen la competitividad de la exportación de bienes y servicios a medida que mayor sea su valor agregado».
También menciona que «resulta imprescindible mejorar los ingresos fiscales en un contexto económico de endeudamiento, alta inflación, recesión creciente, desempleo generalizado y emergencia alimentaria».
Según Casa Rosada, la recaudación adicional por el aumento de los 3 puntos de las retenciones a la soja, permitirá segmentar y compensar a 3 de cada 4 productores de soja y cuya producción alcanzó en la campaña anterior las 1.000 toneladas. En total son 42.406 productores, que recibirán este beneficio, y que representan el 74,2% del total de productores de soja. Los que producen por encima de las 1.000 toneladas, que son un total de 14.884 productores, tributarán una retención del 33 por ciento.
Para aquellos productores de menos de 1.000 toneladas se aplicará la siguiente segmentación y compensación: hasta 100 toneladas, se tributará una retención del 20%; entre 100 y 200 toneladas, la retención alcanzará el 23%; entre 201 y 300 toneladas, la retención llegará al 26%; entre 301 y 400 toneladas, la retención será del 28%; entre 401 y 500 toneladas, la retención será del 29%, y entre 501 y 1.000 toneladas, la retención será del 30%. Ya con más de 1000 toneladas, subirá al 33%.

