Vecinos del barrio Malvinas Argentinas, de Santa Rosa, se mostraron alarmador por el alto nivel del cuenco ubicado en la calle Farinatti. «No queremos inundarnos de nuevo», dijeron en una improvisada conferencia de prensa, en recuerdo a las inundaciones de 2017 que dejaron cientos de evacuados. «Acá hay inacción de la municipalidad», alertaron.
Ese cuenco está a punto de colapsar. El de Villa Germinal, por su parte, quedó totalmente desbordado y anegó las calles vecinas, luego de las lluvias registradas en la ciudad.
El intendente Leandro Altolaguirre, más temprano, había dicho que una de las bombas que evacúa el agua de los cuencos de la zona de los barrios Malvinas Argentinas y Villa Germinal tuvo un parate de algunas horas. Pero después fue reparada y ahora está evacuando el agua acumulada.
Se trata de la bomba que impulsa agua a los campos de Széliga, que salió de servicio durante algunas horas por un inconveniente técnico en su tablero de comando, generado por la tormenta eléctrica.
En tanto, aseguró que las otras dos bombas estuvieron funcionando bien. Otra de las bombas, de 600 kilogramos que se instaló recientemente en el cuenco de Villa Germinal, no está en funcionamiento: es que se está esperando que termine de fraguar el hormigón de su base.

