La primera gira de Sergio Massa como ministro de Economía tendrá como destino los Estados Unidos. El viaje con comienzo pautado para el 6 de septiembre va a tener como foco la búsqueda de dólares para mejorar el frente externo en un contexto de escasez de reservas. Dentro de la agenda oficial hay pautados encuentros con funcionarios de la administración de Joe Biden, con la titular del Fondo Monetario Internacional y también con empresas. Según confirmaron fuentes oficiales a Ámbito, la idea es que el equipo económico anuncie junto a compañías extranjeras una serie de inversiones que se concretarán en el sector automotriz, de hidrocarburos, en la extracción de litio y el desarrollo logístico.
En las últimas horas se aceleraron las negociaciones. El equipo que trabaja junto al titular del Palacio de Hacienda cerró una serie de acuerdos que se anunciarán cuando Massa llegue a los Estados Unidos como ministro de Economía. Parte de eso sucederá el viernes 9 cuando la comitiva llegue a Houston. Allí se sumarán la secretaria de Energía, Flavia Royón; el presidente de YPF, Pablo González; y el titular de ENARSA, Agustín Gerez.
Según confirmaron a este diario fuentes oficiales, los anuncios de inversión más importante se concretarán en en el sector automotriz, de hidrocarburos, en la extracción de litio y el desarrollo logístico. En ese sentido, está previsto que el ministro sostenga reuniones con directivos de Chevron, Exxon, Shell, Total, Volkswagen, Rio Tinto, Livent y Amazon, entre otras.
El último punto de la agenda, y tal vez el más importante, es el encuentro previsto con Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional. Massa estará acompañado por el equipo técnico del ministerio de Economía que integran Leonardo Madcur, Lisandro Cleri y Marco Lavagna. Los funcionarios llegarán con una serie de señales de orden fiscal que incluyen un recorte de $128.000 millones en distintas partidas presupuestarias, el congelamiento en la planta de las empresas del Estado y el nuevo esquema tarifarios que incluye un fuerte recorte en los subsidios energéticos.
En este marco, aparece como novedad en la relación con el FMI la confirmación de que Argentina buscará un nuevo crédito a través del Fondo de Resiliencia y Sostenibilidad que fue diseñado para ayudar a los países de ingresos medios y bajos a garantizar un crecimiento sostenible. Este instrumento, surge de una batalla que la diplomacia local dio en el concierto internacional mientras discutía los términos de reformulación del fallido programa stand by firmado en 2018.


